La inflación seguirá presionando a los hogares en 2027 pese al crecimiento de la economía, el Banco de España eleva la inflación prevista para 2027 hasta el 3,7%
La economía española encara 2027 con mejores perspectivas de crecimiento, pero también con más inflación de la esperada y un consumidor que empieza a perder impulso. El Banco de España ha elevado hasta el 2,6% su previsión de crecimiento del PIB para 2026 y hasta el 2,2% para 2027. Al mismo tiempo, ha revisado la inflación hasta el 3,9% este año y el 3,7% el próximo. La corrección es especialmente significativa para 2027: hace apenas cuatro meses esperaba una inflación 1,1 puntos inferior.
Esta presión coincide además con un fuerte dinamismo de la financiación al consumo. El crédito al consumo crece a tasas interanuales superiores al 10% desde septiembre de 2025 y en agosto ya representaba el 16,9% de la financiación crediticia de los hogares, frente al 15,7% de media en 2025.
Para Prestalo, este escenario anticipa un 2027 en el que el crecimiento económico no se traducirá necesariamente en mayor capacidad de gasto para las familias. La persistencia de la inflación seguirá ejerciendo presión en el poder adquisitivo y condicionando unas decisiones de consumo que, hasta ahora, han sido uno de los principales soportes de la actividad económica.
“Que la economía crezca no significa automáticamente que las familias tengan más capacidad de gasto. Cuando los precios continúan avanzando a este ritmo, parte de la mejora económica se pierde por el camino antes de llegar al bolsillo. De cara a 2027, esperamos hogares más prudentes en sus decisiones de gasto y financiación, especialmente si la inflación continúa mostrando esta resistencia”, explica Yogi Thadhani, Country Manager de Prestalo.
El consumo perderá impulso en 2027
El comportamiento del consumo será, precisamente, una de las claves del próximo ejercicio. Tras crecer un 3% en 2026, el Banco de España prevé que el consumo privado modere su avance hasta el 1,9% en 2027. La institución vincula esta desaceleración con la pérdida gradual de impulso de algunos de los factores que han sostenido el gasto de los hogares, al tiempo que prevé que la inflación continúe elevada durante el próximo año.
Para Prestalo, el aumento del crédito al consumo no debe interpretarse por sí solo como una señal de deterioro financiero de los hogares. Las familias llegan a 2027 con una posición de partida relativamente sólida: la tasa de ahorro se situó en el 11% de la renta disponible en el segundo trimestre de 2026 y las ratios de endeudamiento y carga financiera permanecen en niveles contenidos desde una perspectiva histórica. En este contexto, el crecimiento del crédito al consumo también pone de relieve la importancia de que los consumidores evalúen sus necesidades de financiación, comparen alternativas y comprendan el coste total antes de contratar un préstamo.
“No estamos ante un escenario de alarma financiera de los hogares, sino ante una pérdida gradual de margen. Las familias cuentan todavía con cierto colchón, pero si los precios continúan subiendo por encima del ritmo deseable durante 2027, tendrán que absorber ese incremento con su renta o su ahorro. Esto previsiblemente se traducirá en decisiones de consumo más prudentes”, añade Thadhani.
El resultado, según Prestalo, será un 2027 de contrastes para las economías domésticas: una economía que seguirá creciendo y un mercado laboral que mantendrá su resistencia, pero con una inflación todavía elevada y un consumo que avanzará a menor ritmo. El Banco de España prevé, de hecho, que el empleo siga creciendo un 1,8% y que la tasa de paro descienda hasta el 9,7% en 2027.
Para la compañía, este contexto debería mantener el gasto de los hogares en terreno positivo, aunque con menos margen y mayor prudencia que durante 2026, especialmente mientras la inflación continúe absorbiendo parte de las ganancias de renta.

