
ATME critica el «silencio absoluto sobre medidas de mejora» de la ministra de Defensa en la celebración de la Pascua Militar, hoy día de Reyes
Así la Asociación de Tropa y Marinería de España (ATME) ha criticado que «la ministra de Defensa, en su discurso de la Pascua Militar, no hizo mención a ninguna nueva medida que de respuesta a las reivindicaciones que los militares reclaman desde hace años».
La ministra de Defensa, Margarita Robles, mantuvo la línea argumental que ATME había anticipado para su discurso en la Pascua Militar. Como cada año, expresó públicamente su agradecimiento a los hombres y mujeres del ministerio de Defensa, ensalzando su labor tanto dentro como fuera de las fronteras, y destacando especialmente a los desplegados en Valencia que están luchando contra los efectos de la DANA, señalando que «estarán en Valencia el tiempo que sea necesario».
Robles también hizo referencia al compromiso de España con las alianzas internacionales a las que pertenece, al apoyo a Ucrania y al esfuerzo inversor en defensa, con el objetivo de «dotar de capacidades modernas y a la vanguardia en términos de innovación a las Fuerzas Armadas» para alcanzar el 2% del PIB. En materia de personal, mencionó el aumento del porcentaje de mujeres en las Fuerzas Armadas y la reserva de plazas para deportistas de élite a partir de este año.
Valoración de ATME
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) valoró el discurso de la ministra de manera desalentadora. Una vez más, el Ministerio de Defensa no abordó las principales reivindicaciones que los militares han planteado durante años, especialmente los pertenecientes a la Escala de Tropa y Marinería, a través de sus asociaciones profesionales. El incremento progresivo del presupuesto no se traducirá en la actualización de las retribuciones de los militares, sino que se destinará casi en su totalidad a la industria. Tampoco está prevista la integración de las dos leyes de personal existentes, la eliminación de la temporalidad, el aumento de las plantillas de personal «permanente», la necesaria actualización de la Ley Orgánica de Derechos y Deberes o el reconocimiento de la profesión militar como de riesgo.
