La CXI Asamblea de Obispos dice «no a un proyecto de país que no representa a los bolivianos»
Monseñor Pesoa Ribera, presidente del episcopado de Bolívia denuncia que en la actualidad el Estado no garantiza los derechos básicos de todos porque responde a una “ley al servicio de intereses de algunos”. El nuncio Accatino habla de una humanidad “cegada por el poder, la fama, el dinero o simplemente para alimentar el propio ego».
“En la sociedad boliviana se intenta imponer un proyecto de país que es el proyecto de algunos, pero no representa a todo el pueblo”. Así lo afirmó el presidente de la Conferencia episcopal de Bolivia (CEB), monseñor Aurelio Pesoa Ribera, durante su discurso de inauguración de la CXI Asamblea Plenaria de Obispos de Bolivia, que se realiza del 10 al 15 de noviembre, en la casa de retiro Cardenal Maurer, en Cochabamba.
Desde la Asamblea de Obispos – se lee en una nota de prensa de la CEB – se lanzó un llamado a la sociedad y a las autoridades a “deponer actitudes de imposición y de enfrentamiento”, pues como afirmó el presidente del episcopado, el país necesita que se construya el bien común, en progreso, justicia y con espíritu democrático.
Monseñor Pesoa Rivera lamentó que en la actualidad el Estado de Derecho en el país, que es la garantía para que la ley esté al servicio de todos y se aplique en forma imparcial, no garantiza los derechos básicos de todos, sino que es “una ley al servicio de intereses de algunos, que se impone con parcialidad a aquellos que están desvalidos”.
Asimismo, el Obispos del Vicariato apostólico de El Beni señaló que pareciera que se fomenta la lógica del enfrentamiento frente a la lógica de la búsqueda del bien común, el diálogo fraterno y la convivencia entre todos. “Una lógica del enfrentamiento que – según subrayó el presidente del episcopado – puede estar creando resentimiento en diversas regiones del país, que suscitan odios y que no siembran las bases necesarias para la paz y el progreso que tanto necesitamos”.
Enorme creatividad pastoral
Al referirse a los trabajos de la Plenaria, monseñor Pesoa Ribera sostuvo que la Asamblea se celebra en un contexto de enorme creatividad pastoral y búsqueda de nuevos caminos para la evangelización de los pueblos de América Latina y el Caribe, y por supuesto de Bolivia. También se refirió a la celebración de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, que publicó sus conclusiones en el documento “Hacia una Iglesia Sinodal en salida a las periferias”, que vuelve a poner en primer lugar las prioridades de la Iglesia Latinoamericana, el caminar hacia una Iglesia más misionera.
“La Asamblea Eclesial partió de un amplio proceso de escucha a los diferentes sectores del pueblo de Dios y se propuso releer Aparecida y relanzar todo el desafío que supuso aquel acontecimiento del Espíritu Santo para que la riqueza de aquella V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe no quede en el olvido, sino que sea conocida, acogida y relanzada en nuestras iglesias locales”, argumentó.
Una sociedad cegada por el poder
Mons. Angelo Accatino, Nuncio Apostólico de Bolivia, quien tomó la palabra en la apertura de la Asamblea de Obispos, añadió que “el panorama social y político, tanto nacional como internacional, ofrece en este preciso instante de nuestra historia muchos temas de reflexión, quizás demasiados, sobre cómo la humanidad, entendida no como una realidad lejana y abstracta sino como el pensar y el actuar de cada individuo, sin excluir a nadie, insiste en hacerse daño a todo nivel”,
Esta humanidad dice Mons. Accatino está “cegada por el poder, la fama, el dinero o simplemente para alimentar el propio ego, sin pensar en las repercusiones, a veces nefastas, sobre los demás, sus vidas, su economía y su futuro”. VATICAN NEWS
