El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha rebajado ligeramente su anterior previsión para este año y el que viene, debido al incremento de los riesgos en las economías emergentes y en desarrollo. Así, estima que la economía mundial crecerá un 3,4% este año y un 3,6% en 2017, en ambos casos, dos décimas menos de lo que calculaba en su informe de perspectivas del pasado octubre, aunque por encima del crecimiento del año que acaba de terminar, que se situó en 3,1%.
El organismo internacional subraya que la economía mundial se está reajustando y las perspectivas mundiales dependen de cómo terminen tres transiciones críticas: la desaceleración y reequilibrio de la economía china, el descenso de los precios de la energía y otras materias primas y el endurecimiento progresivo de la política monetaria de EE.UU. mientras otras economías avanzadas continúan con la expansión.
«Si estos retos fundamentales no se manejan adecuadamente, el crecimiento mundial podría descarrilarse«, alerta el organismo internacional.
Según la actualización publicada este martes por el FMI, las economías avanzadas registrarán «una ligera recuperación» -con EE.UU. en cabeza de los avances y la eurozona, manteniendo sus ligeros repuntes-, mientras los países emergentes y en desarrollo «enfrentan una nueva realidad de crecimiento más lento».
