Benedictinos denuncian que RTVE filmó sin permiso restos humanos en el Valle de los Caídos
La Abadía del Valle de los Caídos reclama el respeto debido a los muertos enterrados en las criptas de la Basílica de la Santa Cruz y denuncia que fueron filmados sin permiso para una producción audiovisual de Radio Televisión Española (RTVE), según publica Nicolás de Cárdenas
En un comunicado, motivado por el próximo estreno del documental “Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible”, el 22 de septiembre de 2026 en el Festival de San Sebastián, la comunidad benedictina deja constancia de que «en ningún momento ha autorizado el acceso de equipos audiovisuales a la Basílica con la finalidad de filmar el interior de las criptas”.
Tampoco, señala, “ha prestado su consentimiento para la grabación y posterior exhibición pública de las imágenes allí obtenidas, excepto la grabación de la Santa Misa y la Escolanía».
Sin descartar que estas filmaciones puedan suscitar acciones jurídicas en el futuro, los benedictinos subrayan que su principal preocupación «es de orden moral y religioso», debido a que «las criptas forman parte de un lugar sagrado y albergan los restos mortales de decenas de miles de personas fallecidas como consecuencia de la cruenta persecución religiosa y Guerra Civil Española».
«No son material museístico ni un recurso audiovisual. Son los restos de personas concretas, cuya intimidad y dignidad merecen respeto también después de la muerte», añaden con firmeza.
Por otro lado, la comunidad benedictina comparte que, una cosa es respetar y atender el deseo de las familias que piden localizar, identificar y exhumar a sus familiares, conforme a la legislación vigente, y «otra muy distinta filmar y exhibir públicamente osarios y restos humanos pertenecientes a miles de personas cuyos descendientes no han solicitado ni autorizado semejante exposición».
Numerosos mártires, beatos y siervos de Dios
Más allá de la dignidad intrínseca a todos los enterrados en el lugar, la nota de la Abadía de la Santa Cruz recuerda que en las criptas se encuentran «numerosos mártires, beatos y siervos de Dios, cuya memoria la Iglesia custodia y a quienes los fieles veneran con particular devoción», circunstancia que «reclama también un especial respeto».
Los monjes, que llevan décadas rezando por todos los difuntos enterrados en el lugar, piden asimismo que «sus restos sean siempre tratados con el respeto debido a su dignidad y descanso, sin convertirlos en instrumento de causa alguna».
«La memoria de los muertos exige verdad, pero exige también piedad. Exige respeto a sus familias y, en ocasiones, algo todavía más elemental: respeto a la dignidad de quienes ya no pueden defender su propia intimidad», enfatizan.
Por último, la comunidad benedictina realiza «un llamamiento a las instituciones y entidades responsables para que se preserve escrupulosamente la dignidad de todos los fallecidos y se evite la exhibición pública de imágenes de sus restos».
«Por todos ellos seguimos rezando. Y para todos ellos pedimos lo mismo que creyentes y no creyentes han pedido siempre por sus difuntos: que descansen en paz», concluyen. Aciprensa.


