NAVARRA INFORMACIÓN
Ahogamiento acuático: así puede afectar la falta de oxígeno al cerebro
Cada verano aumentan los ahogamientos en playas, piscinas y ríos. Aunque muchos terminan con un rescate exitoso, la falta de oxígeno puede provocar un daño cerebral adquirido con secuelas cognitivas, motoras y emocionales
Cada verano, el aumento de las actividades acuáticas trae consigo un incremento de los ahogamientos. España registró 472 muertes por ahogamiento no intencional en 2025*, el segundo peor dato de la última década. Sin embargo, existe una realidad menos conocida: la falta de oxígeno sufrida durante el episodio puede provocar un daño cerebral adquirido (DCA) con secuelas que condicionen la vida de los afectados durante años.
NeuronUP, la plataforma digital pionera en España en el ámbito de la evaluación y la rehabilitación cognitiva, explica que el cerebro es especialmente vulnerable a la falta de oxígeno. “En un episodio de ahogamiento, la entrada de agua en los pulmones o el cierre reflejo de la vía respiratoria impiden que el organismo reciba el oxígeno necesario. Si esta situación se prolonga durante varios minutos, las neuronas comienzan a dañarse y puede producirse una lesión cerebral hipóxico-isquémica”, asegura Valeria Medina, neuropsicóloga de NeuronUP.
Las secuelas pueden acompañar durante toda la vida
El daño cerebral adquirido es una lesión que aparece a lo largo de la vida como consecuencia de un accidente o una enfermedad y que puede tener múltiples causas, entre ellas un episodio de hipoxia o anoxia cerebral tras un ahogamiento.
La gravedad dependerá, principalmente, del tiempo que el cerebro haya permanecido sin recibir suficiente oxígeno, aunque también influyen factores como la rapidez del rescate, el inicio de las maniobras de reanimación, la presencia de parada cardiorrespiratoria o la aparición de complicaciones posteriores.
Las secuelas varían en función de la región o regiones del cerebro afectadas, así como de la gravedad de la lesión. Algunas personas pueden presentar dificultades para mantener la atención, recordar información reciente, aprender nuevas tareas, planificar actividades, organizarse, tomar decisiones o resolver problemas. También se pueden sumar alteraciones del lenguaje, problemas motores, ansiedad, irritabilidad, impulsividad o cambios en la conducta, entre otras.
“El pronóstico no siempre es el mismo. Algunas personas consiguen recuperarse completamente cuando la falta de oxígeno ha sido breve y la atención sanitaria inmediata, pero otras pueden presentar secuelas persistentes que requieren un proceso de rehabilitación prolongado”, añade Medina.
Rehabilitación personalizada para recuperar la autonomía
La neurorrehabilitación cognitiva desempeña un papel fundamental en la recuperación y puede reducir el impacto de las alteraciones cognitivas y favorecer que el paciente recupere el mayor grado posible de autonomía. La intervención debe adaptarse siempre a las características de cada persona. La edad, el perfil cognitivo, el nivel de autonomía previo y los objetivos personales determinan el diseño de cada programa de rehabilitación.
Además del entrenamiento de funciones como la atención, la memoria o las funciones ejecutivas, incorpora estrategias compensatorias que ayudan a desenvolverse mejor en su día a día, utilizando herramientas como agendas, alarmas, listas o rutinas estructuradas.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
NeuronUP recuerda que la mayoría de los ahogamientos pueden prevenirse. Para ello, recomienda mantener una supervisión constante de los menores, incluso cuando juegan en zonas de poca profundidad; evitar el consumo de alcohol u otras sustancias antes de realizar actividades acuáticas, respetar las normas de seguridad, no bañarse solo y utilizar chalecos salvavidas homologados cuando sea necesario.
Además, “cualquier persona que haya sufrido un episodio de ahogamiento debe ser valorada por profesionales sanitarios, aunque aparentemente se encuentre bien, ya que algunas complicaciones pueden aparecer horas después”, concluye Medina.
*Informe Nacional de Ahogamientos de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS).

