
NAVARRA INFORMACIÓN
La seguridad del alumno debe ser un pilar esencial de la formación militar
Se debe formar al alumno para las difíciles condiciones que encontrara en su unidad de destino, pero para evitar golpes de calor, como el producido en el CEFOT de Caceres, ATME propone que una formación inicial y obligatoria en prevención del estrés térmico, tanto para mandos como para alumnos
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha solicitado información al Ministerio de Defensa tras conocer que, el pasado 16 de junio, un alumno del Centro de Formación de Tropa nº 1 de Cáceres sufrió un golpe de calor durante la realización de un ejercicio en las inmediaciones del acuartelamiento. El alumno tuvo que ser evacuado de urgencia, trasladado a la UCI de un centro hospitalario e intubado debido a la gravedad de su estado.
ATME recuerda que el periodo de formación es una etapa en la que los futuros soldados deben ser preparados para afrontar las exigentes condiciones que encontrarán en sus unidades, lo que implica instrucción rigurosa y actividades físicamente demandantes. Sin embargo, la Asociación subraya que esta preparación no puede confundirse con la exposición a situaciones potencialmente peligrosas o carentes de valor real para el proceso formativo. Entre estas prácticas, ATME señala la permanencia prolongada bajo el sol en formaciones previas al acceso al comedor, que, según la información recibida, se estarían produciendo de manera habitual en el centro.
ATME destaca, además, que las condiciones térmicas extremas se agravan año tras año, dado que los episodios de calor presentan una tendencia sostenida al alza tanto en número de días como en intensidad térmica, un fenómeno ampliamente documentado por los servicios meteorológicos y que incrementa de forma significativa el riesgo de estrés térmico durante actividades al aire libre.
Ante la preocupación generada por estos hechos, ATME ha solicitado conocer el estado del alumno afectado, si otros participantes requirieron asistencia médica, si el ejercicio estaba contemplado en la programación oficial, si existían medidas de evacuación previstas y operativas, las condiciones térmicas en el momento de la actividad y si el centro dispone de horarios o medidas específicas para mitigar los efectos del calor tanto en ejercicios como en formaciones.
Como respuesta a este incidente y a otros similares registrados en distintos centros y unidades, ATME propone que el Ministerio de Defensa incorpore de manera estable una formación específica en prevención del estrés térmico, impartida al inicio de la instrucción en todos los centros de formación y de forma periódica en todas las unidades. Esta instrucción debería dirigirse a todas las escalas, de modo que tanto quienes ordenan las actividades como quienes las ejecutan dispongan de criterios homogéneos en materia de seguridad y salud en el servicio.
La Asociación considera que esta formación -centrada en hidratación, pausas, adaptación de horarios, identificación de síntomas y actuación inmediata ante un caso sospechoso- puede integrarse sin dificultad en la programación anual de instrucción y adiestramiento, reforzando la cultura de prevención y reduciendo la probabilidad de nuevos incidentes. Solo mediante una instrucción común y sistemática, sostiene ATME, es posible garantizar que la preparación del militar se realice dentro de límites claros que eviten riesgos innecesarios y aseguren un proceso formativo eficaz y seguro.

