Los menores de 35 años se preocupan cada vez más por su salud cardiovascular
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte en España, con más de 115.000 fallecimientos anuales por patologías del sistema circulatorio, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Cada hora, mueren 13 personas en nuestro país por una enfermedad cardiovascular, lo que subraya la importancia de la prevención y el autocuidado desde edades tempranas.
Una reciente encuesta[1] revela que el 60% de los menores de 35 años ya toma medidas proactivas para prevenir problemas cardiovasculares futuros, acercándose al 66% de los mayores de 65 años que reconocen cuidar su corazón. Este cambio generacional marca una tendencia clara hacia la prevención y el autocuidado, impulsada por una mayor información y concienciación.
Nutrición y control: claves del bienestar cardiovascular en jóvenes
Los jóvenes no solo están más informados sobre qué alimentos y bebidas favorecen la salud del corazón (el 48% de los adultos entre 25 y 34 años lo afirma), sino que también priorizan opciones con beneficios funcionales frente a alimentos que no los aportan. Además, el 53% de los menores de 35 años realiza ajustes dietéticos para proteger su salud cardiovascular y el 58% elegiría alimentos o bebidas con beneficios para el corazón.
El control de la presión arterial también es una prioridad: casi dos tercios de los adultos jóvenes se la revisan al menos una vez al año, y el 63% sabe identificar una lectura saludable, superando ampliamente a generaciones anteriores.
El reto de la enfermedad cardiovascular
La Fundación Española del Corazón insiste en que el 80% de las muertes prematuras por enfermedad cardiovascular se pueden prevenir con hábitos de vida saludables. Adoptar una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras, pescado, cereales integrales y grasas saludables ayuda a controlar el colesterol, la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre. Además, la actividad física moderada, el abandono del tabaco, el descanso adecuado y la gestión del estrés son fundamentales para la prevención.
Cinco consejos prácticos de Emma Derbyshire para cuidar el corazón
La premiada nutricionista británica Emma Derbyshire destaca que no es necesario recurrir a dietas extremas ni rutinas deportivas intensas para proteger el corazón. Pequeños hábitos diarios pueden marcar la diferencia:
Variedad vegetal: “Olvida la perfección y apuesta por la diversidad. Consumir 30 tipos de alimentos vegetales a la semana (frutas, verduras, hierbas, especias, frutos secos, semillas y cereales integrales) mejora el equilibrio del colesterol y la función vascular”
Potencia el potasio: “Este mineral regula la presión arterial y se encuentra en verduras de hoja verde, legumbres, yogur y frutas. Un truco sencillo: un vaso de zumo de naranja natural aporta el 12% de la dosis diaria recomendada[2]”.
Mejora la calidad de las grasas: “Prioriza las grasas insaturadas de origen vegetal, como el aceite de oliva virgen extra, el aguacate o los frutos secos, y evita las saturadas y los aderezos cremosos”
Desayunos inteligentes: “Los copos de avena aportan fibra soluble y betaglucanos que ayudan a reducir el colesterol LDL. Añade semillas, frutos rojos y crema de frutos secos para potenciar sus beneficios”
Ejercicio equilibrado:“No hace falta entrenar de forma extenuante. Combina ejercicios de fuerza y con prácticas más moderadas como el pilates, que mejora la circulación y ayuda a regular el estrés”.

