
Una sociedad medicalizada: España, a la cabeza del consumo de benzodiacepinas
Ansiedad, insomnio y estrés empujan a miles de españoles a recurrir a hipnosedantes. El país encabeza las cifras de consumo, reflejando una sociedad cada vez más medicalizada y dependiente de pastillas para sobrellevar el día a día.
Los datos que retratan a España y los hipnosedantes
España encabeza el consumo de benzodiacepinas en comparación con otros países europeos. Según la JIFE, en 2020 se consumieron cerca de 110 dosis diarias por cada 1.000 habitantes, muy por encima de países como Bélgica o Portugal. La encuesta EDADES 2024 confirma una tendencia creciente:
- Cerca del 30 % de la población de entre 15 y 64 años ha consumido hipnosedantes alguna vez.
- Un 4,5 % lo hace a diario.
- Casi medio millón de personas inició el consumo en el último año.
El uso aumenta con la edad y es mayor entre mujeres.
¿Por qué España consume tantas benzodiacepinas?
El consumo elevado no es casual. La presión laboral, las exigencias sociales y la dificultad para detener el ritmo diario empujan a muchas personas a buscar alivio inmediato.
“Vivimos en un entorno gobernado por el estrés, la inmediatez y la multifuncionalidad. Esto, llevado al extremo tal y como está sucediendo, abre la puerta para que la gente vea en las benzodiacepinas la vía rápida para tratar los problemas cotidianos”, reconoce Guillermo Acevedo, socio fundador, director y terapeuta de Esvidas.
A esto se suman factores estructurales como la falta de alternativas no farmacológicas, la automedicación, el consumo compartido y la saturación del sistema sanitario.
