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Dicen “ordinalidad” donde deberían decir ordinariez

 

De nuevo hemos vivido una semana tan cargada de acontecimientos, que cualquiera de ellos daría para varios artículos con las noticias de cada día y no se trata de hacer un artículo enciclopédico, que seguramente aburriría al lector.

Precisamente, empezaba a escribir esto el sábado, día que se cumplía el vigésimo noveno –29º para víctimas de la LOGSE– aniversario del repugnante secuestro de José Antonio Ortega Lara, perpetrado por la banda terrorista ETA el 17 de enero de 1996, que tuvo al funcionario de prisiones encerrado durante 532 días en un hueco –un zulo– de 6 m ² por 1’8 m de altura. ETA es esa banda representada hoy por un socio preferente del aspirante a dictador chavista, de nombre “Perro” –perdón a los canes, que, sin ser de mi especial simpatía, lo son mucho más– Sánchez y de profesión inútil, oportunista y, por qué no decirlo, traidor presimiente del desgobierno Frankestein del nuevo frente popular, versión Siglo XXI. Un socio –“con BILDU no vamos a pactar, si quiere se lo repito cinco veces o veinte, durante la entrevista”– del que se aprovecha el partido sanguijuela nacionalista vasco, el PNV, no conviene olvidar que de él salieron los jóvenes que después de que el marxismo comunista –valga la redundancia– se introdujera entre ellos, dieron lugar a la banda asesina, y que lo acaba de exprimir en forma de concesión de competencias con otro paso más en la desintegración de la Unidad del Estado español, esa que le pedía que mantuviera a su heredero un moribundo Francisco Franco, a lo que no hizo mucho caso.

También daría para mucho la situación de Venezuela, con el goteo de excarcelaciones de presos políticos, “retenidos” según nuestro melifluo monarca, que perdió, otra vez, una buena oportunidad de callar, como con sus “embajadores y embajadoras”, en discursos más propios del dictador PinócHEZ y del no menos melifluo ministro de Exteriores, José Manuel Albares, para el que “Zapatero tiene días”, como el reloj de oro del chiste. Tal vez en este asunto venezolano, lo más sonado haya sido el encuentro de María Corina Machado con Donald Trump, que tanto la izquierda política como bastantes medios de uno y otro lado han querido minimizar con la anécdota de su entrada a la Casa Blanca por la puerta Oeste, sin la parafernalia de un representante de Estado –Corina, en realidad, no lo es–. Pero muchos no dicen que fue recibida en el despacho oval, tras lo que Trump le enseñó sus dependencias preferidas, y con la relevancia de haber compartido mesa y mantel con toda la plana mayor del presidente  su vicepresidente, James D. Vance, su Secretario de Estado, Marco Rubio, y su jefa de gabinete, Susie Wiles, lo que otros ilustres visitantes tal vez no puedan decir. Lo que sí han resaltado unos y otros ha sido lo quizás menos importante más allá de lo simbólico, el regalo enmarcado de la medalla del Nobel que recibió la vencedora de las adulteradas elecciones presidenciales venezolanas de julio de 2024, con una placa de agradecimiento a Trump por haber sacado de Venezuela al dictador bolivariano-chavista, Nicolás Maduro. Estaremos atentos a cómo va evolucionando la situación en el país hermano con esa “presidente encargada”, que yo llamaría “marioneta dirigida”, Delcy Rodríguez, al parecer, no tan buena amiga de José Luis Rodríguez Zapatero después de la última entrevista que Ana Rosa Quintana le hacía el viernes  a Víctor Gonzalo de Aldama, que recomiendo ver íntegra. Entre otras muchas cosas, el empresario dejaba la frase que le había oído a la “levitante de Barajas” Delcy sobre nuestro expresidente: “este señor me parece siniestro”, nada de “príncipe”, como se venía repitiendo, apelativo que, decía, se reserva para su pareja de intereses, el empresario libanés Yussef Abou  Nassif ,. El que sí parece que es muy buen amigo, es el hermano de la susodicha, Jorge Rodríguez, pero como decía antes, el asunto de Venezuela y derivadas daría también para varios artículos.

Si no fuera de risa, también merecería una reflexión en clave “marxiana” (de Groucho) la última encuesta del Centro de Invenciones Sánchez, en la que su fiel gastador de fondos públicos –esas inútiles y cocinadas encuestas (si es que se pueden llamar así) las pagamos todos– José Félix Tezanos dice que su partido sanchista aventaja en más de 8 puntos porcentuales al Partido Popular , algo que, de ser medianamente cierto, ya se habría traducido en una adelantada convocatoria electoral para revalidar la perpetuidad del cambiante de opinión sin necesidad de posteriores manipulaciones ni pactos con lo peorcito de España.

Estaría también en clave de humor la penúltima estupidez del burocrático desgobierno europeo “presidido” –es un decir– por la sin par Ursula Von der Leyen –es otro decir, porque me parece que en Bruselas abunda ese tipo de irresponsables burócratas inútiles, ajenos a la realidad, que están acabando con ese invento, más comercial que político, de Unión Europea, a la que ya no saben cómo ridiculizar y desprestigiar más–. Me refiero al “Ejército” de la señorita Pepis que se quiere enviar a Groenlandia para “intimidar” a Trump y que cabría en un autobús: 15 franceses, 3 alemanes, 4 suecos y 2 noruegos, o sea, ¡tiembla Trump!, que llega el Capitán Trueno. Sólo falta que nuestra imponente e “im-presionante” ministra de Defensa, Margarita Robles, se ponga el casco para que el americano desista de su pretensión expansionista.

No pasó desapercibido el palabro que se inventó Producciones Moncloa para justificar la injustificable nueva dádiva a la Generalidad de Cataluña –vulgo, bajada de pantalones– que Fray Perico el generoso regala a Esquerra –con recursos ajenos, que el dinero público no es de nadie, salvo de los catalanes, parece– para tratar de seguir unos meses más en la poltrona y que su casi único caladero de votos mantenga a su fiel Salvador Illa en la suya. Me refiero a la inexistente palabra “ordinalidad” que se han inventado como una derivada de la palabra “ordinal”, que sí aparece en el Diccionario de la Real Academia con sus dos acepciones: 1. “Perteneciente o relativo al orden”, y 2. “Que expresa el lugar que ocupa una determinada unidad en una serie”. Pero estoy seguro de que ese antes riguroso DRAE no tardará en aceptar otro palabro que venga del uso político o de la calle –no sería el primero–, por muy estrambótico que sea. Ni Antonio Gramsci hubiera llegado tan lejos en su arte por ganar la cultura de la calle y, con ella, el poder, su “leitmotiv” político. Y no podía ser otra que la también sin par María Jesús Montero, con su habitual claridad dialéctica, la que haya hecho su particular monólogo para explicar lo que, con la misma libertad lexicológica podríamos decir que más bien sería una “ordinariedad” y, desde luego, una ordinariez política por la falta de respeto que supone para el resto de autonomías. Y así se expresaba la “Omaíta” andaluza, en una verdadera antología del disparate: “La construcción del modelo tiende, tiende, al principio de ordinalidad, pero depende de cada Comunidad Autónoma que ese principio de ordinalidad esté presente o no. ¿Por qué digo depende? Porque el fruto finalmente de lo que aportan, versus lo que reciben, no es homogéneo para todas las comunidades autónomas. Entonces, el señor Junqueras ayer, lo que se trasladó es que se cumple ese principio para Cataluña. Usted me pregunta por la totalidad del sistema, claro, ustedes entenderán fácilmente que en el momento en que hay una Comunidad Autónoma o varias comunidades autónomas que mantienen el statu quo, se altera el principio de ordinalidad porque esa Comunidad Autónoma está recibiendo un volumen de recursos por mantenerle la cifra que tenían en el actual modelo. Entonces, ve usted que la respuesta no puede ser del todo, del todo, binaria ¿no? el sistema tiende al principio de ordinalidad es cierto, que lo que dijo el señor Junqueras para Cataluña ayer es cierto, pero depende de cada Comunidad Autónoma. Cantabria, por ejemplo, pues no se conserva el principio de ordinalidad porque supera a las comunidades autónomas, por ejemplo, a Madrid. La financiación por habitante ajustado de Cantabria es superior a la de Madrid, y si tuviera principio de ordinalidad, Madrid tendría que estar por encima. Lo que pasa que en alguna Comunidad Autónoma, y eso es ya un ejercicio para cada Comunidad Autónoma, muy difícil de hacer, que tiene que ver cada comunidad si el 75% que aporta respecto a lo que recibe, tiene o no tiene ordinalidad ¿eh? pero no se puede hablar del conjunto del sistema, hay que hablar de comunidades autónomas y en el caso de Cataluña se cumple, y en algunas otras comunidades autónomas se cumple, y hay otras que se ven superadas porque el estatus quo, por supuesto, pues ha puesto en posiciones más elevadas a algunas comunidades autónomas”. El resultado de tan clara explicación fue que de las quince comunidades asistentes a la reunión en la que se iba a aclarar el asunto–faltaron Vascongadas y Navarra que ya tienen su cupo– catorce votaron en contra y ¡qué sorpresa!, Cataluña lo hizo a favor. Lo cierto es que esta nueva ocurrencia del gobierno de las primeras veces rompe el principio de solidaridad, que ese si existe, y vulnera el artículo 14 de la Constitución, que dice que “Los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razones de nacimiento…” y el 139 que recoge que “Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado”. En cualquier caso, parece que la medida, que tiene que ser refrendada por el Congreso de los “disputados”, presenta serias dudas de que pueda salir adelante, porque llevada al nivel ciudadano es como si los ciudadanos que pagan más impuestos tuvieran derecho preferente a recibir del Estado mejor Sanidad o Educación, pongamos por caso, un auténtico dislate.

Termino, recogiendo una declaración que ha hecho el que fuera fiscal del Tribunal Supremo, Salvador Viada, respecto a la cacicada de colocar como fiscal de Sala de lo Social al delincuente Álvaro García Ortiz por parte de su ahora jefa, antes subordinada –ya saben eso de “do ut des”– Teresa Peramato: «Le ponen esa sanción, una multa pequeñita, y una inhabilitación para el cargo de fiscal general, esa es la condena. Es tremendo, pero es lo que es. ¿Qué consecuencias tiene esto luego? Pues ahora nos desayunamos con que la nueva fiscal general del Estado, tan agradecida hacia su amigo, su antiguo… los dos han presidido la UPF –Unión Progresista de Fiscales–, García Ortiz y Teresa Peramato han sido los dos presidentes de la UPF y esa simpatía que se tienen entre los dos, pues resulta que lo deja sin ningún tipo de sanción, lo incorpora a la carrera y lo asigna a la Sala de lo Social. Pero ¿vamos a ver ¿qué dice la ley? ¿qué dice nuestro Estatuto? Dice: “Están incapacitados para el ejercicio de sus funciones (artículo 44 del Estatuto de los fiscales) los que hayan sido condenados por delito doloso, mientras no hayan obtenido rehabilitación”. Delito doloso, lo que ha ocurrido aquí, este señor ha sido condenado por un delito doloso. Artículo 46: “La condición de fiscal se pierde en virtud de alguna de estas causas: que se impongan como pena principal o accesoria, en este caso es la pena principal, la de inhabilitación para cargos públicos”. Y dicen, ‘cargos públicos, entonces es plural y aquí solo he encontrado la inhabilitación para un cargo’. Venga, lo aceptamos. ¿Qué nos dice el reglamento del año 22 del Ministerio fiscal? Dice: “La condición de fiscal se pierde en virtud de alguna de las causas siguientes: por sufrir una pena principal o accesoria de inhabilitación para cargo público” –no cargos públicos, cargo público–, o condena por delito doloso”, es decir, las dos. Si el legislador hubiera querido otra cosa lo hubiera dicho, pero en el 22 les dice esto, ‘pierdes la carrera cuando te condenan por delito doloso o inhabilitación para cargo público’. Entonces, ¿por qué lo perdonan? ¿por qué se saltan esto? Bueno pues porque la Fiscalía aplica la normativa establecida para los jueces. El artículo 379 de la Ley Orgánica del Poder Judicial dice que “la condición de juez o magistrado se pierde por la condena a pena privativa de libertad por razón de delito doloso”. Privativa de libertad, en lo nuestro no, los fiscales no, pero los jueces sí, y entonces dicen ‘¡hombre! una interpretación favorable tiene que aplicar la regla de los jueces’. Digo. ¿y eso por qué? hay una disposición en las leyes de los fiscales que dice, oiga, “en cuanto a la adquisición y pérdida de la condición de miembros de la carrera fiscal, será de aplicación supletoria… –dice la ley, supletoria, la Ley Orgánica del Poder Judicial–. ¿Qué es supletorio? Supletorio es que cuando hay una laguna o algo no está regulado en el Estatuto nuestro, se aplica la Ley Orgánica del Poder Judicial, eso es lo supletorio, pero no cuando hay una disposición clara, concreta y específica. Lo procedente hubiera sido la expulsión. Ahora, en una interpretación favorable, podríamos haber entendido que procedía una suspensión también, es un poco más complejo el tema de explicarlo, pero podía haber cabido la suspensión. Pero desde luego, la ausencia de sanción en absoluto, es decir, meter a alguien condenado como delincuente en la fiscalía general del Estado en los más altos niveles, en condiciones como si aquí no hubiera pasado nada, pero bueno ¿esto qué es? Entonces, claro, pensar que así se prestigia la institución es un auténtico despropósito. Por eso digo yo que esta primera actuación de Teresa Peramato es un despropósito y por eso creo, honestamente lo creo, que arreglar la Fiscalía es una tarea de gigantes. Hace falta tallas de personas y durante muchísimo tiempo, que yo no veo ahora, porque nos hemos acostumbrado en conjunto a un tipo de situaciones que no son normales. Esto no puede ser, no podemos exigir a los ciudadanos el cumplimiento de la ley cuando nosotros cogemos la ley y la torcemos de esta manera para nosotros mismos, tanto en lo que nos favorece como en lo que nos perjudica. Este sistema de politización que se ha establecido y este sistema de favorecer al amigo y perjudicar al enemigo de esta manera que se está haciendo, a mí me parece que conduce a la institución y al Estado de derecho a un auténtico callejón sin salida».

Y mientras, nuestro astronauta sigue su despegue hacia el abismo anunciando que va a crear un fondo soberano, que dudo que sepa lo que significa realmente, “Vamos a crear un fondo, un gran fondo, ¿podríamos decir soberano, un fondo soberano? bueno pues un fondo soberano, que va a recoger el testigo de los fondos next generation y que va a extender su empuje haciendo perdurable el legado de esos fondos next más allá del año 2026”. O sea, para su perpetuidad, que es lo único que le importa a Felónez.

Y me hago eco del terrible accidente ferroviario que se ha producido esta noche en mi tierra, concretamente en Adamuz (Córdoba), por el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad que cuando cierro este artículo arroja ya la cifra de veintiún fallecidos y numerosos heridos. Descansen en paz.

Antonio De la Torre,  licenciado en Geología, técnico y directivo de empresa. Analista de opinión.

Año nuevo… todo igual tirando a peor por aquí, pero con una luz en Venezuela. ¡Tiembla, Zapatero…!

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