El inconveniente de escribir un artículo semanal que resuma la actualidad política, cuando la vorágine de acontecimientos desborda la imaginación más calenturienta, es que se quede desfasado lo que hasta la mitad de la semana parecía relevante y el título previsto ya no refleje lo pretendido en el análisis y reflexión sobre los últimos siete días. Y eso es lo que me ha pasado, lo que pretendía responder a lo que nos dejaban los tres primeros días, “El desgobierno ‘ataca’ al Supremo y la fiscalía general del Estado se hereda”, se queda en un mero comentario ante la que sin duda ha pasado a ser la noticia de la semana, del mes y puede que del año. Salvo que las bombas lapa que se puedan guardar los encarcelados el pasado jueves y el nuevamente interrogado, Víctor de Aldama: “Si quiere pruebas, las tendrá”, decía a su salida de la cárcel al de “Menuda inventada”, estallen en los próximos días o semanas, que faltan para que se acabe este política y judicialmente intenso 2025.
Porque la entrevista que publicaba Okdiario, realizada por Eduardo Inda a Koldo García sobre la financiación de las primarias que lo llevaron por segunda vez a la secretaría general del partido, puede ser algo más que una bomba en la línea de flotación del número uno. Y, además, de la forma que se recaudaron esos miles de euros que dice que procedían de donantes más o menos anónimos y que llegaron a la cuenta de una forma que el propio entrevistado definía como pitufeo después de trocearlos en cantidades pequeñas para no levantar sospechas, sobre el que Inda le preguntaba así: ¿En el pitufeo participaron inmigrantes rumanos? Sí ¿marroquíes? Sí ¿sudamericanos?… Sí. ¿Usted les daba el dinero y ellos lo ingresaban a su nombre en la cuenta de la campaña de las primarias? Sí. Eso, después de decir que el propio Sánchez dejó caer que su suegro donó 100.000 euros: “Eso ya está hecho”, oyó que decía pese a que dijo “no tener información” en la comisión del Senado. El mismo Koldo que “puede tener mensajes de Sánchez y Zapatero que pueden tumbar al gobierno” , según recogen Ketty Garat y Teresa Gómez en The Objective.
Por cierto que el asesor de su ex número dos no ponía la mano en el fuego por él, como no lo hacía tampoco por Begoña Gómez, Francina Armengol, Grande Marlasca y alguno más, mientras sí la ponía por su jefe, José Luis Ábalos y por el todavía ministro Ángel Víctor Torres , ya veremos por qué y si se la quema como algunos otros, como María Jesús Montero. Un Torres al que puede que también le haya preocupado el recado que dejaba Aldama a la salida de la Audiencia Nacional a la pregunta de una periodista: ¿Debe estar preocupado Ángel Víctor Torres? “Bastante. La decisión depende del juez y de Fiscalía”, a lo que el propio Torres respondía que “Estamos ante una farsa que, como decimos, es una vaca que no da más leche, y decirle al señor Aldama que, preocupado, en absoluto”. Mientras la periodista insistía: ¿Le queda mucho todavía para aportar? “Sí queda”. Así que habrá que estar atentos.
Tampoco hay que dejar de lado la entrevista que el propio Inda le hacía al exministro y exsecretario general, Ábalos , con la que, de ser cierto lo que dice sobre que el presimiente le avisó de que se estaba investigando a Koldo, deja en una posición delicada a su exjefe, parecida a la de su fiscal general, al borde de una posible mentira en la comisión antes citada y de la presunta revelación de secreto. Ni la que el día de autos –nunca mejor dicho lo de autos, dos de prisión nada menos– publicaban los periodistas Juanma Lamet y Esteban Urreiztieta en El Mundo en la que dejaba esta perla: «Investigar a Air Europa sería abrir el melón, ahí podemos llegar a Begoña. Podemos llegar bien llegados».
Y se completaba esta semana, en la que se extendía por el mundo el conocido como Black Friday, ese viernes negro que, como casi todo lo cuestionable, viene del otro lado del Atlántico y en el que millones de compradores más o menos compulsivos tiran la casa por la ventana, vino precedido de un jueves realmente negro para el maquiavélico narcisista de la Moncloa, que puede acentuar la tercera pata de esa Triada Oscura que algunos dicen que padece, la psicopatía. Y no lo fue menos para dos de los que formaban esa deambulante Banda del Peugeot que, con él, recorría parte de España junto con el cuarto que fue liberado provisionalmente hace unos días de esas vacaciones de casi cinco meses que disfrutó en la Villa Candado de Soto del Real, donde le toman el relevo su antecesor en la secretaría de Organización de la PSOE y el asesor polivalente de éste, “el mejor aizcolari del PSOE”, como lo llamaba el doctor Plagio cum Fraude, que había estado con él “en alguna ocasión puntual, lo menos posible”.
A propósito de esta nueva “primera vez” del campeón de las “primeras veces”, no está de más recordar las palabras que el exministro encarcelado pronunciaba desde la tribuna del Congreso cuando defendía como portavoz la moción de censura que llevó a su jefe a la presidencia del gobierno, al que llegaba para “acabar con la corrupción” del Partido Popular: “Asumo, aun así, la defensa del buen nombre de nuestro partido. Nosotros no hemos tenido una sentencia así en ningún caso, nosotros no tenemos ningún cargo público al que decirle que se vaya, porque ya lo ha hecho, nosotros no tenemos ningún caso así. Con los casos que usted plantea, tenemos un procedimiento escrupuloso de seguimiento de los casos y un código ético y no tenemos que cesar a nadie en diferido”. Y es justo también recordar lo que el censurado Mariano Rajoy le respondía al portavoz, que suena a poco menos que premonición: “Señor Ábalos, ¿tienen algún procesado en sus filas? Señor Ábalos, ¿le han abierto a algún militante de su partido juicio oral? Señor Ábalos, ¿tienen algún condenado en sus filas? Señor Ábalos, ¿hay alguien de su partido en la cárcel por corrupción? Señor Ábalos, ¿cuando llegue la sentencia de los ERE, se van a poner ustedes una moción de censura a sí mismos? ¿Está usted en condiciones de garantizarnos que se ha presentado a las elecciones, usted y todos sus colegas, sin financiación ilegal ninguna? Señor Ábalos, ¿puede usted explicar a esta cámara con qué autoridad moral hablan ustedes?, ¿con cuál? ¿Con qué autoridad moral? ¿Son ustedes acaso Teresa de Calcuta, señor Ábalos? Mire usted, señor Ábalos, corrupción, como sabe usted muy bien, porque la tiene muy cerca, la hay en todas partes. No conoce barrios, ni banderas, ni doctrinas. ¿Qué le voy a contar yo a usted que no sepa? Para venir a dar lecciones, hay que estar en condiciones de darlas. Si no, mejor callarse”. La verdad es que estuvo bien ese día el señor Rajoy, tal vez lo único que hizo bien en esas sesiones del 31 de mayo y 1 de junio de 2018, después de haber desperdiciado la oportunidad de haber acabado por algunos lustros con el partido socialista, si hubiera cumplido lo que prometió a los españoles que le dimos una aplastante mayoría absoluta en 2011 para que le diera la vuelta al calcetín que España necesitaba después de la ruina moral, social y económica que dejó José Luis Rodríguez Zapatero, al que puede que tampoco le llegue la camisa al cuerpo tras la decisión de Donald Trump .
Antonio De la Torre, licenciado en Geología, técnico y directivo de empresa. Analista de opinión.

