Hoy 15 de septiembre la Iglesia Católica recuerda a San Nicomedes, mártir de Vía Nomentana, y Santa Catalina de Génova, viuda de familia noble
En la época de Domiciano, en el siglo I, el sacerdote romano Nicomedes fue descubierto sepultando a cristianos víctimas de persecución. Arrestado, se negó a sacrificar a los dioses paganos, fue asesinado y arrojado al Tíber. Su cuerpo, recuperado por un clérigo, fue sepultado en la Vía Nomentana.
Catalina de Génova, viuda de la importante familia Fieschi (5 de abril de 1447- 15 de septiembre de 1510), en un encuentro con su hermana monja cambió su vida. Se dedicó a ayudar a los pobres y sobre todo a los enfermos de sífilis especialmente durante la plaga que asoló a Génova en 1497 a 1501. Fundó la Compañía de las Damas de la Misericordia. Fue conocida como la «Señora Catalinita», murió por la peste en 1510.
Nieta de Roberto, hermano del papa Inocencio IV.
