Últimas noticias

Afines sin fin. «Opiniones tengas y las ganes»

Artículo 110

Hay un grupo de personas y persones que aparecen en los programas de televisión con el único fin de no dejar hablar a los demás, tenga o no el la razón o el turno. Esto que en un principio parece inocuo y que molesta al oído interno, produce un acto reflejo en su defensa que consiste en cambiar de inmediato de canal.

¡No hablan, gritan! Con el único propósito de no dejar expresar las ideas al adversario que, por su puesto, es un fascista redomado porque no opina lo que su partido le impone. Y no crean que no tiene consecuencias: el otro día una doctora le dijo a mi mujer que lo de la garganta roja no era de las anginas, la causa podía venir por ver programas concretos de algún canal comunista de TV.

No logro entender a esos tertulianos que apoyan a los okupas y les parecen bien sus acciones, que llega la policía uniformada local o Nacional y les agreden porque no quieren abandonar el terreno de juego.

Veámoslo pues de otro modo: un grupo de jóvenes entra a robar en una vivienda que no es la suya, puesto que posiblemente ya la saquearon en su día, se llevan televisores, ordenadores, joyas, enseres de valor y todo lo que quepa en el furgón. Poco más tarde, una vez detenidos por la policía con el botín, son acusados y puestos en libertad de inmediato. ¡Craso error!

Si estos jóvenes dejan el furgón en le vado permanente y se quedan a vivir en el chalet se convierten en okupas y tienen de inmediato más derechos que lo propietarios.

Y que ni se les ocurra cortarles el agua, ni la luz, ni la cerradura porque serán denunciados, y, esa denuncia posterior a la interpuesta por el propietario, se adelanta y le dan la razón a los okupas.

No estoy puesto en leyes, salvo la de Murphy y la de la gravedad, pero tal vez denunciando al ayuntamiento y a la Administración que nos cobran el IBI, el vado, las basuras, patrimonio y demás impuestos podríamos solicitar una espacie de pecunio mensual por el agravio que padecemos los okupados  hasta que se resuelva el juicio quedando hasta entonces exentos de éstos impuestos.

Lo extraordinario es que estos tertulianos vuelven al día siguiente al programa a opinar sobre lo que sea, la niña de la Obregón, la guerra de ucrania, la gestación subrogada, la adopción, la detención y encarcelamiento de un celebre futbolista por presuntos abusos sexuales, los presos de ETA, la subida de impuestos y los precios a los combustibles fósiles.

¿Cómo nos van a poner un enchufe en cada piso para cargar el coche eléctrico? No va a ver enchufes tara todos, ni si quiera para los afiliados al partido, máxime ahora que nos quieren cerrar las centrales nucleares.

Lo complicado parece que es salir del plato después de las opiniones y caminar por la calle.

Manolo Royo, humorista www.manolo-royo.com

Artículo anterior Me preguntan

About The Author

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *