La hostelería navarra «estar ya harta de ser señalada como principal foco de la pandemia», así lo denuncia ANAPEH
«Hace unos días un medio de comunicación de Navarra preguntaba a la presidenta de ANAPEH, María Ángeles Rodríguez, qué pediría a las instituciones para 2022. La respuesta fue “empatía”. Una respuesta que bien puede extenderse al resto de la ciudadanía, que con demasiada frecuencia señala al sector hostelero como principal fuente de contagios.
Volviendo a la pregunta a Rodríguez, esta se formuló cuando la alarma por Ómicron asomaba la cabeza, sin llegar todavía a un número alarmante de contagios. Rodríguez puntualizaba la respuesta diciendo que esa empatía debería precisarse en acciones concretas, algo que durante los ya casi dos años de Pandemia no ha sucedido, y no lo ha hecho en el sentido de que han sido los y las profesionales de la hostelería quienes han tenido que salir a la calle, tocar las puertas de los despachos o acudir a los medios para solicitar medidas que paliaran las situaciones desesperadas que se han dado con cierres, limitaciones de aforo, limitación de horarios y restricciones como la prohibición del consumo en barra.
Y volvemos a las mismas. La hostelería está ya harta de ser señalada como principal foco de la pandemia, cuando no lo es y eso ha quedado ampliamente demostrado. Pero la sensación que ha calado es la contraria, hasta tal punto que no han hecho falta cierres decretados por el Gobierno para que las cenas previas a la Navidad se hayan cancelado de forma masiva, con un daño evidente al sector. Y ahora, con las nuevas medidas, simplemente se corroboran las dos tendencias marcadas por este maldito virus: Una, que cuando vienen mal dadas la hostelería es el sector señalado y castigado, y dos, que cuando esto sucede las instituciones no ponen de manera inmediata sobre la mesa soluciones, indemnizaciones por el cierre obligado y por la pérdida de trabajo e ingresos. De nuevo vamos a tener que llamar a la puerta del Gobierno, cuando lo lógico, cuando las restricciones se focalizan de tal manera en un sector concreto, es que esas medidas estén previstas y que se decreten a la vez que las restricciones. No debe ser el sector quien llame a la puerta del Gobierno, debe ser el Gobierno quien llame a nuestra puerta y ponga sobre la mesa soluciones inmediatas para una actividad que ocupa a 18.000 personas en Navarra. Por favor, dejen de llamar “ayudas” a las indemnizaciones. No necesitamos ayudas, necesitamos compensaciones.
Un apunte más. ¿Qué va a suceder en Noche Vieja? Quizás asistamos al mayor botellón de la historia de Navarra, quizás se vean problemas como los que tuvieron lugar en septiembre de este año. Y quizás, sólo quizás, derive en un aumento exponencial de los contagios con la hostelería cerrada ¿Quién será entonces el culpable?»

