Lo que se veía venir, ha ocurrido.
Este país, España, se ve obligado, de nuevo, a comenzar a tomar medidas drásticas para intentar conseguir controlar al coronavirus. Unas medidas que vuelven a cerrar discotecas, limitar el consumo de tabaco en la call, restringir el horario de bares y limita el ocio nocturno.
Todavía recordamos las palabras de Pedro Sánchez cuando animaba a la gente «a salir a la calle y a disfrutar de las terrazas; no tener miedo al virus». Hoy todo eso transformándose en, papel mojado. La realidad superando a la ficción mientras Sánchez alardea de haber «vencido» la pandemia pese a los rebrotes.
Mientras tanto, el presidente del Gobierno de vacaciones, curiosamente en una finca que fue regalo la residencia que el rey Hussein de Jordania regaló a Juan Carlos I y que este donó al Estado Español.
Aquí, mientras tanto, también, la.presidenta Chivite «a por uvas».
Se aprueban medidas y Navarra no las pondrá en práctica hasta finales de la semana que viene. El miércoles próximo las aprobará el Consejo de gobierno (¿Por qué no antes?) Y luego deberá ser publicado en el Boletín oficial navarro.
Siempre tarde.
