Nada peor para los navarros que ver, como su nueva presidenta, socialista, rinde pleitesía al presidente del PNV, Andoni Ortúzar.
Significativo sobre cómo va a transcurrir su gobierno si una de las primeras personas de las que recibe felicitación, tras conocerse que el presidente vasco Urkullu asistirá a la toma de posesión, es nacionalista vasca; y ya se sabe cual es el deseo del nacionalismo vasco, la desaparición de Navarra como entidad propia y su inclusión en la CAV.
Hoy recibimiento institucional por parte del gobierno saliente y, seguramente, con petición de órdenes sobre cómo tiene que llevar el gobierno navarro. Una instrucción clara, euskera a tope, al 100 %.
Malos tiempos para Navarra. Una región llena de políticos que, lamentablemente quieren hacerla desaparecer.

