La estrategia Atznugal del entorno etarra está destinada a provocar que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, en especial la Guardia Civil, desaparecieran de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra.
¿Por qué? por el constante trabajo que dichos cuerpos, Guardia Civil sobre todo, desarrollaban y desarrollan contra la violencia y asesinatos de la banda terrorista ETA. Sin ir más lejos ayer la Guardia Civil procedía a la detención de quienes habían portado fotos de presos de ETA, en la llamada Korrika, en Barriozar, localidad navarra en la comarca de Pamplona y donde se asesinó hace 18 años al subteniente de la Guardia Civil, Francisco Casanova.
El gobierno nacionalista de Navarra, en funciones, ha intentado, en esta última legislatura, socavar la presencia de la Guardia Civil en esta tierra. Primero con su la Ley de policías y segundo con las transferencias de las competencias de tráfico -estás no conseguidas hasta la fecha-.
Tras 175 años de presencia activa en estas tierras navarras, nadie debería poner en tela de juicio su labor. El problema es que unos pocos alborotadores, dominan al resto y con ello intentan conseguir sus objetivos.


