El Gobierno de España continúa con «el paso cambiado» frente al independentismo catalán.
Ahora ni «cortos, ni perezosos» los Torrent y compañía, PdCat, ERC y, sobre todo, la CUP, han convocado para hoy, Pleno de investidura, en el Parlamento catalán. Quieren colocar de presidente a una persona que mañana bien pudiera acabar en la cárcel, si el Juez Llarena, terminara su imputación.
Rajoy quiere un presidente catalán cuanto antes para poder así negociar los presupuestos con “sus amigos” los nacionalistas vascos, los del PNV, a fe que lo va a tener, pero si acabara el recién nombrado presidente catalán en la cárcel, a nivel internacional, ¿se vería «con buenos ojos» tal imputación?
Debe recordarse que Bélgica y Suiza ya están protegiendo a prófugos de la justicia española y no pasa nada, e incluso España, no es bien vista a nivel europeo, por ello.
El ciudadano se pregunta, ¿una contundente aplicación del 155, hubiera evitado el esperpento que se vive todos los días en Cataluña?
La respuesta es obvia. Mientras tanto, el Gobierno sigue con sus «brindis al sol».

