
El vicepresidente de Derechos Sociales, Miguel Laparra, ha asegurado que se ha pasado de un sistema residencial de menores «al borde del colapso» a uno con «capacidad suficiente» y que «da respuesta fluida» a la demanda existente en cada momento.
Así lo ha afirmado durante el pleno parlamentario de esta mañana en respuesta a la regionalista Mónica Doménech, que había preguntado sobre el estado de la licitación del contrato de asistencia para la gestión de 18 plazas de Centro de Observación y Acogida (COA), 18 de Acogimiento Residencial Básico (ARB), 8 de Atención Residencial Especializada y 10 de seguimiento a Menores en Proceso de Autonomía.
«De una situación de dejación y desidia en la atención al menor en la legislatura anterior, hemos pasado a un contexto en el que la determinación política ha permitido una asignación de recursos importantes y una transformación de un modelo que era obsoleto», ha añadido.
Laparra, que ha remarcado que «de lo que había a lo que hay, hay un salto abismal», ha considerado que se ha pasado de un sistema «al borde del colapso» a uno «con capacidad suficiente y que da respuesta fluida a la demanda» de cada momento.
En este sentido, ha recordado que el nuevo COA, que ha visto aumentadas sus plazas de 15 a 18, está acompañado de otros recursos «que ya están marcha», como son la atención residencial especializada, un programa de autonomía antes inexistente y la atención residencial básica, que ha pasado de 10 a 18 plazas.
Según ha añadido, se ha pasado de un gasto de 2 millones de euros a 4,5 millones, «más del doble».
Por su parte, Doménech ha lamentado que se haya retrasado dicha licitación hasta 2017, hecho que ha calificado como un «fracaso social». «Es un menosprecio a los menores y sus familias, porque en ese plazo de tiempo muchos han dejado de ser menores», ha indicado. EFE

