
La Comisión Europea (CE) dio hoy su visto bueno al régimen español de ayudas públicas a las instalaciones que producen energía con fuentes renovables, al considerar que no viola las normas de competencia comunitarias y que contribuirá a alcanzar los objetivos europeos en materia de clima.
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, consideró que «las últimas subastas de energía procedente de fuentes renovables en España han puesto de manifiesto los efectos positivos de la competencia».
En virtud del régimen, los beneficiarios reciben apoyo mediante una prima por encima del precio de mercado de la electricidad, cuyo objeto es ayudar a estas instalaciones a compensar los costes que no puedan ser recuperados mediante la venta de electricidad en el mercado y a obtener un margen de “beneficio razonable” de la inversión.
El régimen está vigente desde 2014 y se aplica a los nuevos beneficiarios, así como a las centrales que se acogían al modelo anterior. En total, el sistema tiene unos 40.000 beneficiarios. En 2016, los pagos anuales provenientes de éste ascendieron a 6.400 millones de euros.
Desde 2016, lasayudas a nuevas centrales de producción se conceden a través de subastas competitivas. Diferentes tecnologías han competido entre sí en las últimas subastas de mayo de 2017 y de julio de 2017. En total, se adjudicaron ayudas a algo más de ocho gigavatios de capacidad, sobre todo a parques eólicos y solares. A raíz de estas subastas, los beneficiarios recibirán compensaciones sólo si el precio de mercado cae en los próximos años a niveles muy inferiores a los precios actuales. Esta protección contra una caída inesperadamente abrupta de los precios ayuda a los promotores a garantizar la financiación de los proyectos y a completarlos a tiempo. Esto ayudará a España a alcanzar sus objetivos de 2020 en medio ambiente y cambio climático, según la Comisión.
Las directrices de la Comisión sobre ayudas estatales en materia de medio ambiente y energía permiten a los Estados miembros apoyar la producción de electricidad a partir de fuentes de energía renovables (incluidos los residuos) y de centrales de cogeneración de calor y electricidad de alta eficiencia, bajo determinadas condiciones. Estas normas tienen por objeto alcanzar los objetivos de la UE en materia de energía y cambio climático con el mínimo coste posible para el contribuyente y sin falseamientos indebidos de la competencia en el mercado único.
La directiva sobre energía procedente de fuentes renovables establece objetivos para todos los porcentajes de energía procedente de fuentes renovables de los Estados miembros en consumo final bruto de energía de aquí a 2020. En el caso de España, este objetivo es el 20% del total.

