Dos miembros de Podemos han entrado hoy en el Gobierno de Castilla-La Mancha en una situación que el presidente autonómico, Emiliano García-Page, no ve «exportable» al resto del país, aunque el dirigente de Podemos Pablo Echenique considera que puede «marcar el rumbo» para una moción de censura contra el PP.
A la «impertinente» hora de las nueve de la mañana de este 10 de agosto, como ha indicado García-Page, han prometido sus cargos como vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha José García Molina, secretario regional de Podemos, y como consejera que coordinará el Plan de Garantías Ciudadanas la profesora universitaria Inmaculada Herranz.
La entrada de Podemos en el Ejecutivo es la «consecuencia» del acuerdo adoptado para aprobar el presupuesto autonómico de 2017 este mismo mes de agosto, después de que fue rechazado el pasado 7 de abril en un primer intento.
El presidente castellanomanchego y el nuevo vicepresidente segundo han coincidido en que lo importante es el interés de los ciudadanos y recuperar el estado del bienestar para toda la población, en especial la que más ha sufrido la crisis.
Page y Molina niegan que su pacto sea «extrapolable»
El líder de Podemos en Castilla-La Mancha ha negado que el pacto de gobierno con el PSOE en la comunidad sea un banco de pruebas, pero ha asumido que se seguirá con lupa para ver si funciona, porque son «los primeros» en entrar en un Ejecutivo con los socialistas.
Aunque ha recalcado que el PSOE y Podemos son partidos distintos, ha incidido en que los dos deben encontrar la capacidad para poner el acento más lo que les une más que en lo que les separa.
«Espero que el PSOE no lleve adelante medidas que no haya negociado con nosotros», ha afirmado, y ha confiado en que ambas formaciones tengan la «templanza e inteligencia política» para «negociar lo negociable y dejar apartado lo innegociable».
Sobre las críticas al pacto de algunos miembros de Podemos, como el eurodiputado Miguel Urban, ha dicho que en su partido hay quienes ponen el énfasis en los riesgos más que en las oportunidades. «Yo lo entiendo, lo que pasa es que el 80% de la Asamblea Ciudadana de Castilla-La Mancha nos ha dicho: adelante», ha recalcado Molina, quien ha pedido respeto para su tierra, su gente y las decisiones que se tomen democráticamente.
García-Page también ha advertido de que «no hay que sacar conclusiones de ningún tipo» de lo ocurrido en Toledo, ni tiene que ser «exportable» a otras comunidades autónomas o al resto de país.
El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha arropado a sus compañeros y ha avanzado que las elecciones de 2020 están «demasiado lejos», la corrupción «es demasiado intensa» y la única manera de «echar» al Gobierno del PP es una moción de censura en el Congreso de los Diputados «mediante un paso adelante del PSOE» apoyado por toda la Cámara excepto el PP, Ciudadanos y Coalición Canaria.
«Aunque lo que hoy ha ocurrido en Castilla-La Mancha no sea directamente extrapolable a otros territorios, espero que marque el rumbo de lo que puede pasar en el ámbito estatal», ha indicado Echenique en declaraciones a los periodistas tras la toma de posesión. NAVARRA INFORMACIÓN/EFE
Podemos rompe el acuerdo de investidura con el PSOE de García-Page en Castilla-La Mancha
García-Page, investido presidente de Castilla-La Mancha con el apoyo de Podemos


