
Los partidos políticos EH Bildu y Podemos y los sindicatos ELA, LAB, ESK, CGT, STEILAS y EHNE han suscrito el manifiesto «No al TAV, sí al cambio», en el que emplazan al Gobierno de Navarra a que «cierre las negociaciones con Madrid» sobre el tren de alta velocidad.
Aunque estaba prevista la firma de Izquierda-Ezkerra de este manifiesto, los representantes de la coalición no han acudido a este acto y, según explicaron no suscribirán el documento hasta que el mismo sea debatido internamente por los órganos de dirección de IU y Batzarre.
Dicha fuente ha señalado no obstante que la posición de I-E al respecto «es de sobra conocida» y, de hecho, dan su «apoyo general» al documento, aunque no pueden suscribirlo hasta que no sea debatido internamente.
En el manifiesto se insta al Gobierno foral a cerrar las negociaciones sobre el TAV y a abrir un debate social y político sobre la red ferroviaria que necesita Navarra.
El objetivo, se indica en el documento, debe ser «una red ferroviaria que atienda las necesidades del conjunto de la ciudadanía navarra y permita avanzar hacia un modelo social justo y sostenible».
Los firmantes del documento, que muestran en el mismo su «firme oposición» al TAV y su compromiso de parar el proyecto, señalan que la crisis económica hizo que el mismo entrara en «letargo», aunque ahora se ha retomado y el Estado propone un nuevo convenio al Gobierno de Navarra, que «ha mostrado su disposición a entrar en este esquema y dar luz verde a la infraestructura».
Se trata, denuncian, de un proyecto «que es el de UPN-PP algo remozado, con algunos cambios para hacerlo más digerible, pero que mantiene el fondo,la desproporción y los mismos errores que el anterior», fundamentalmente la «falta de transparencia» y el «no abrir el debate a la participación».
En el manifiesto se asegura que el TAV «es una macroinfraestructura sin sentido e innecesaria», que «no es admisible desde el punto de vista de la rentabilidad social», que no responde a los interesas de Navarra, que es «un despilfarro económico injustificable», que deja a Tafalla y Tudela «al margen» y que es representativo de un «modelo de desarrollo salvaje». EFE
