Destaca que el ritmo de avance de la actividad «se ha intensificado a lo largo de la primera mitad del año»
El Banco de España ha avanzado hoy que la economía española creció un 0,9 % en el segundo trimestre, lo que supone una aceleración de la tasa de crecimiento de una décima respecto al 0,8 % del primer trimestre.
Así figura en el Boletín Económico del organismo supervisor, publicado este jueves y que incluye el informe trimestral de la economía española, en el que destaca que el ritmo de avance de la actividad «se ha intensificado a lo largo de la primera mitad del año».
El organismo supervisor constata que el consumo privado ha recuperado durante la primavera «un mayor vigor», que se ha sustentado en la continuación del proceso de creación de empleo y en el mantenimiento de unas condiciones financieras favorables.
La inversión sigue mostrando una «notable pujanza», aunque algo inferior a la del trimestre anterior, después de que la inversión en bienes de equipo haya moderado su avance, mientras que la destinada a la construcción se ha acentuado.
Frente a la solidez de la demanda interna (consumo e inversión), la demanda exterior (exportaciones e importaciones) ha registrado una ligera desaceleración, en la que podría haber influido la huelga de los estibadores, si bien la entidad destaca que la contribución del sector exterior a la economía se mantiene en positivo.
De esta forma, del crecimiento del 0,9 % del segundo trimestre, 0,8 puntos son aportados por la demanda nacional, mientras la demanda exterior contribuye con 0,1 puntos.
La creación de empleo ha continuado acelerándose en el segundo trimestre, con un aumento del 0,9 %, frente al 0,7 % del trimestre anterior, un cálculo que se basa en el mayor dinamismo mostrado por las afiliaciones a la Seguridad Social.
Según las estimaciones de la entidad, el consumo de las familias ha avanzado en el segundo trimestre un 0,7 % frente al 0,4 % del anterior, aunque señala que si se compara el primer semestre en su conjunto con el segundo semestre de 2016 el gasto se ha moderado, ya que el repunte de la inflación ha afectado a los hogares con menos capacidad para asumir el encarecimiento de los precios energéticos.
La actividad empresarial también ha continuado aumentando su ritmo de expansión, apoyada en las actividades de industria y energía y en los servicios de mercado.
La inversión en bienes de equipo ha crecido en el entorno del 1,5 %, tras el fuerte incremento del 3 % del trimestre anterior, que pudo haber estado asociado a la materialización de decisiones que se habrían pospuesto en el último tramo de 2016.
Demanda exterior positiva
Respecto al sector exterior, el Banco de España apunta a una moderación de los flujos comerciales de bienes y servicios tras el fuente repunte del primer trimestre, entre otras cosas por el efecto calendario de la Semana Santa, que incide al alza en el comercio de servicios, pero a la baja en el de bienes.
Adicionalmente, podrían haber influido negativamente las jornadas de huelga de los estibadores portuarios, aunque la entidad sostiene que una estimación de estas características «está sometida a márgenes de error elevados».
El IPC se desacelera
Respecto a los precios de consumo, cuya tasa de variación interanual había repuntado hasta el 3% en los meses de enero y febrero, se han desacelerado significativamente con posterioridad, hasta una tasa del 1,9% en mayo, debido a los efectos base asociados al componente energético.
Según el Banco de España, no se aprecian señales concluyentes de que el repunte que transitoriamente tuvo lugar en el componente energético a partir del verano de 2016 se esté trasladando a los precios de otros bienes y servicios de consumo, ni tampoco de que la reducción del grado de holgura cíclica esté dando lugar a un aumento «apreciable» de las presiones inflacionistas.
El impacto del Brexit
De igual forma, el Banco de España advierte de una evolución «más débil» de los flujos nominales de comercio español frente al Reino Unido desde la celebración del referéndum hace un año, que frente al resto de países europeos. Especialmente en el caso de las importaciones, no cree que se explique totalmente por los desarrollos del tipo de cambio.
A nivel mundial, el organismo subraya que el fortalecimiento de la economía mundial que se viene registrando desde la segunda mitad de 2016 ha tendido a consolidarse en los meses recientes, si bien la mejora de las perspectivas de la economía mundial «no implica la desaparición de algunas fuentes de riesgo que podrían afectar a la intensidad de la recuperación».
En este sentido, advierte de las incertidumbres derivadas de las actuaciones de la nueva administración estadounidense en ámbitos como el de la política fiscal, la comercial o el de la regulación financiera, sobre el proceso del ‘Brexit’ o la posibilidad de que la reconducción de los desequilibrios financieros de la economía china no se produzca de una forma ordenada. NAVARRA INFORMACION
