
El Helvetia Anaitasuna, finalista en la pasada edición de la Copa del Rey, apeó al anfitrión, Abanca Ademar (25-26), que volvió a sufrir el síndrome copero que parece perseguirle con un final dramático al máximo, con lo que mañana las semifinales serán Barcelona Lassa-Granollers y Naturhouse La Rioja-Anaitasuna.
Los navarros, que tenían ganado el partido a falta de poco más de cinco minutos (20-25), se descompusieron con la defensa abierta leonesa que les permitió aprovechar los errores para tener un último contragolpe de Mario López, resuelto en un mano a mano con la intervención de Sergey Hernández, capital en la victoria de su equipo.
Todavía tuvo unos segundos finales Ademar para llegar a la prórroga, pero se entretuvo en exceso y tan solo dispuso de un lanzamiento con el cronómetro a cero de Leo Santos desde el centro del campo.
Ambos equipos tenían claro que tenían que dosificar al máximo esfuerzos, ya no solo para un partido con una notable temperatura ambiental, sino teniendo en cuenta la dureza de la propia competición con tres partidos consecutivos, ganando en dificultad a medida que avanzara la Copa.
Por ello, el ritmo fue lento, parsimonioso por momentos, lo que mejor se adaptaba al estilo y al esquema más favorable para los intereses navarros que querían evitar como fuera la irrupción del temido contragolpe ademarista.
Los ataques elaborados siempre acababan en ambas áreas con lanzamientos, buscando con cuentagotas a los extremos y pivotes, por lo que sacaron a relucir sus brazos los Alex Costoya, David Fernández -indiscutible ante la ausencia del argentino Vieyra- o Mikel Aguirrezabalaga, Gabriel Ceretta -con malos porcentajes- o Nadoveza, éstos en el bando navarro.
La única individualidad desequilibrante era un Sebastián Simonet eléctrico y resolutivo con sus fintas y que permitía ventajas leonesas en varias fases de tres goles.
Rafa Guijosa – Entrenador de ABANCA Ademar León
«Era una final, contra un rival del potencial de Anaitasuna, y hemos fallado muchísimas situaciones claras. Cuando estábamos dominando el partido, con el marcador a favor, hemos dado pie a Anaitasuna a meterse por encima de nosotros y nos ha generado una situación de estrés. Al final, apelando a la épica y arriesgando hemos llegado a igualar y tener opciones incluso de empatar. Sobre todo durante el primer periodo de la segunda parte hemos tenido un atasco importante en nuestro juego colectivo en ataque. El partido ha sido más una situación de acierto. Hemos fallado muchas ocasiones claras, ocasiones en lanzamientos solos, de contrataque y 6 metros. Eso es dar demasiadas opciones a un rival al que hay que felicitar porque ha sabido jugar con la presión».
Juanto Apezetxea – Entrenador de Helvetia Anaitasuna
“Las sensaciones son inmejorables, el partido era muy complicado por la categoría, el nivel del rival, por su trayectoria, porque jugaban en casa, ante su público. Realmente creía y creo que hemos conseguido tener el grupo convencido para pelearlo. Hemos sabido sufrir y creo que hemos hecho un muy buen partido”.
Ficha técnica
25 – Abanca Ademar (14+11): Cupara; Juanín García (5, 2 p-), Costoya (6), Piñeiro (2), Simonet (2), David Fernández (3), Mario López (5, 1 p); Carou (-), Leo Santos (2), Jaime Fernández (-), Huerta (-), Acacio Marqués (-).
26 – Helvetia Anaitasuna (13+13): Nordlander (Sergey); Gastón (-), Filipe Mota (1), Garza (1), Bazan (-), Mikel Aguirrezabalaga (5), Chocarro (1); Ceretta (4), Ugarte (5), Balenciaga (1), Nadoveza (4), Etxeberría (4), Goñi (-).
Árbitros: García Serradilla y Marín Lorente. Excluyeron por dos minutos a Filipe Mota y Garza por el Anaitasuna.
Marcador cada cinco minutos: 4-3, 6-4, 9-7, 11-8, 13-10, 14-13 (descanso), 15-15, 16-16, 18-19, 19-21, 20-25, 25-26 (final).
Incidencias: Encuentro que cerró la jornada de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el palacio municipal de deportes de León ante unos 2.300 espectadores.
