
Un total de 2.926 alumnos han comenzado hoy las pruebas de la Evaluación para el Acceso a la Universidad, conocida como EvAU, que finalizarán el viernes y cuyo formato se aplica por primera vez este curso por la reforma introducida por la LOMCE, con resultados que se conocerán el 14 de junio.
Así lo ha indicado el responsable de la EvAU en Navarra, Martín Larraza, en una conferencia de prensa en la que ha destacado algunos datos de la convocatoria, como que el 58 % del alumnado matriculado son mujeres (1.687) y el 42 % hombres (1.239).
Además, la mayoría del alumnado se ha inscrito a la fase obligatoria y voluntaria, un total de 2.622, mientras que 134 completarán solo la fase obligatoria y 170 la voluntaria, que sirve para subir la nota de acceso.
En lo que respecta a los modelos lingüísticos, 2.136 alumnos realizarán las pruebas en castellano y 790 en euskera, distribuidos todos ellos en siete tribunales, seis ubicados en Pamplona y otro en Tudela.
Larraza ha comunicado que la primera prueba de este mismo miércoles es el examen de Lengua Castellana y Literatura II y, a lo largo de la jornada, se examinarán de Historia de España y Lengua Extranjera II, asignaturas «obligatorias» y comunes a todos los bachilleratos.
Mañana jueves, los alumnos de los modelos A y D completarán la prueba de lengua vasca, y las asignaturas troncales generales de modalidad.
Al respecto, ha indicado que las citadas asignaturas suponen una «pequeña variación» respecto al formato del pasado año, ya que ahora, en la fase obligatoria, los alumnos deben cursar la materia troncal general de modalidad de su bachillerato.
«Los alumnos de ciencias harán las matemáticas II y los de ciencias sociales, en función de su rama, harán latín o matemáticas aplicadas», ha aseverado.
En cualquier caso, la tarde del 8 de junio comienza la fase voluntaria, y el viernes 9 junio, con las pruebas de las asignaturas de Historia de la Filosofía, Física, Griego II, Química o Economía de la Empresa y Diseño, entre otras, finaliza la convocatoria.
Larraza ha señalado que un estudiante debe aprobar la fase obligatoria para superar la prueba de acceso, que se compone de entre 4 y 5 pruebas, dependiendo de la modalidad lingüística.
El principal cambio en esta edición es que, en la fase obligatoria, el alumnado no puede elegir una asignatura para incluirla, ya que ahora esa asignatura viene «prefijada».
Larraza ha admitido que el presente curso ha transcurrido con «muchas incertidumbres» y ha resultado «complicado» para estudiantes y centros educativos debido a que, el pasado año, «por estas fechas, hablábamos de que no sabíamos cómo iba a ser la prueba de acceso».
También ha aseverado que a la universidad y a la comunidad educativa le «preocupa mucho» las tecnologías de información y comunicación, «mayoritariamente el móvil», y la incidencia que pueden tener a la hora de realizar «cualquier tipo de prueba».
Por ello, desde la universidad se ha prohibido la entrada de este tipo de dispositivos a las aulas donde se realizarán los exámenes.
Finalmente, cuestionado por el formato actual de la evaluación, Larraza ha abogado por reflexionar de forma «profunda» sobre cómo evaluar, si bien ha considerado que la prueba que se realizaba hasta ahora «y la que tenemos, funciona razonablemente bien». EFE
