El Banco Popular ha comenzado un mes clave para su futuro, en el que tendrá que tomar una decisión sobre la estrategia a seguir en función de las ofertas que reciba de las entidades interesadas en absorberlo, mientras arrecia la presión del mercado y los rumores no dejan de golpear la cotización.
Las acciones del banco no levantan cabeza y sólo esta semana se han hundido un 38,17 % de su valor, lo que se traduce en una pérdida de más de 1.000 millones de capitalización, con lo que ahora vale poco más de 1.700 millones y se ha convertido en un bocado más apetecible para los posibles compradores.
El Popular cae un 17,4 por ciento y pierde más de mil millones de euros en bolsa en una semana
La banca hace números para ver si puede digerir un gigante como el Banco Popular

