El exdiputado del PSC y presunto cerebro de la trama de corrupción Pretoria, Luis Andrés García, «Luigi», ha dicho hoy que los antiguos hombres de confianza de Jordi Pujol, Macià Alavedra y Lluís Prenafeta, cobraron una comisión del 4 % por mediar en dos operaciones urbanísticas.
Lo ha declarado en la tercera sesión del juicio que se está celebrando estos días en la Audiencia Nacional y en el que se enfrenta a una petición fiscal de 8 años de cárcel y 22,6 millones de euros de multa por tres delitos continuados de tráfico de influencias y otro de blanqueo.
Esa comisión del 4 % -que es, según él, «en lo que está el mercado»- la cobraron el exsecretario de Presidencia Lluís Prenafeta y el exconsejero de Economía Macià Alavedra en conceptos de «intermediación privada», es decir por presentarle al comprador de unos terrenos que éste había adquirido previamente en las localidades barcelonesas de San Andrés de Llavaneras y Badalona.
Se trata de las operaciones «Badalona» y «Niesma», relacionadas con la compraventa de unos terrenos junto al puerto deportivo de Badalona y en torno a dos fincas en San Andrés en las que, según la Fiscalía, los tres acusados ejercieron una «situación de dominio» en el ámbito de las adjudicaciones públicas.
La sesión de hoy también ha estado marcada por la confesión del propietario de la empresa Limasa, que lleva encargándose de la limpieza de los edificios públicos de Santa Coloma desde los años 70.
Ha confirmado que pagó los 6.480 euros que le pidió el exalcalde Bartolomé Muñoz en tres «sobrecitos» a cambio de que éste interviniese a su favor para que se le prorrogase el contrato de limpieza a su empresa.
«Ya está arreglado y liquidado y ni una palabra a nadie», le confirmó Muñoz a raíz de su intervención.
EFE


