
PP, PSOE y Ciudadanos consideran que Felipe VI ha desarrollado su labor hasta ahora de forma «ejemplar» y ha contribuido a la «renovación» que prometió el día de su proclamación, mientras que Podemos y sus confluencias creen que su reinado ha sido «continuista» y no ha cumplido las expectativas.
Los portavoces de estos partidos se han pronunciado, en declaraciones a EFE, sobre los primeros mil días de reinado de don Felipe, que se cumplen el próximo martes.
En línea con lo que anunció en su proclamación el 19 de junio de 2014, Bermúdez de Castro cree que don Felipe es «fiel exponente del compromiso de lealtad institucional, de cercanía y renovación» y «simboliza y garantiza la unidad de España y la defensa de los intereses generales».
El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, ha sostenido que Felipe VI está desarrollando su tarea con «rigor, dedicación y profesionalidad», además de haber apostado por «la apertura, la transparencia y la austeridad» de la Casa Real.
Además de elogiar que actuara de forma «responsable e imparcial» durante la etapa del Gobierno en funciones, Hernando valora que don Felipe haya «preservado a la Jefatura del Estado de un asunto tan difícil como el caso Nóos», manteniendo «un absoluto respeto» por la acción de los jueces.
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha calificado de «positiva y esperanzadora» la labor del Rey al coincidir en que ha representado «el liderazgo y la renovación» y ha garantizado «la continuidad y la estabilidad institucionales», además de «la unidad que el país necesita en este momento».
Tras remarcar que hasta ahora ha cumplido «con creces» su cometido, Rivera cree que el reto que Felipe VI tiene por delante es «ganarse al pueblo español» y mantener el «buen nivel» mostrado.
En la misma línea, el presidente del Senado, Pío García-Escudero, opina que don Felipe ha llevado a cabo «una transición absolutamente fluida» en la primera institución del Estado, «sin saltos abruptos», al tiempo que le ha insuflado «un aire moderno, más fresco y más directo».
«La estabilidad institucional de la Monarquía ha sido firmemente reforzada. Los españoles tienen muchos más motivos para confiar en la Corona», ha concluido García-Escudero.
Sin embargo, en muy diferentes términos, Podemos expresa su decepción con Felipe VI por su «continuismo» con la tarea de su padre y por «haber favorecido el proyecto de los viejos partidos y la formación de una gran coalición» para mantener a Mariano Rajoy en el poder.
«Es más evidente que nunca la necesidad ineludible de un cambio que asegure un sistema de gobierno que trabaje para las personas y no para las élites», ha reclamado la portavoz adjunta de Unidos Podemos, Ione Belarra, para quien las promesas de regeneración del nuevo reinado «se esfumaron rápidamente».
En opinión del líder de IU, Alberto Garzón, el periodo del «ciudadano Felipe de Borbón» ha constatado «la necesidad de acabar con una monarquía anacrónica en una sociedad moderna».
También crítico ha sido el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, para quien tras unos meses en los que la Monarquía «se asomaba al abismo» con don Juan Carlos y la imputación de la infanta Cristina por el caso Nóos, se ha recuperado la «normalidad» y «todo sigue igual», con Rajoy de presidente y la hermana del Rey absuelta.
Desde ERC, su portavoz, Gabriel Rufián, ha resumido el papel de Felipe VI como el del «hijo de un señor colocado a dedo por un dictador fascista, al cual nadie ha votado y que cobra 8 millones de euros -el presupuesto de la Casa del Rey- solo por su apellido». EFE
