Los gobiernos en minoría, como es el caso del actual gobierno de este país, se exponen a perder constantemente sus iniciativas parlamentarias.
Las declaraciones efectuadas hoy por el presidente del gobierno Rajoy irían encaminadas a avisar a la oposición de que el “no por el no” no va a ser tolerado, en clara amenaza a alcanzar su añorada mayoría absoluta en unos nuevos comicios. Se habla de ideología y de oportunismo como actitudes que la oposición estaría realizando en sus negativas a las iniciativas gubernamentales.
Tarea difícil la de aquel gobierno, que encontrándose en plena negociación de iniciativas tan importantes como el techo de gasto o unos presupuestos generales, ve en el horizonte cómo, una tras otra de sus iniciativas, “caen en saco roto” ante la negativa de bloqueo de una oposición que parece conjurada a no aprobar apenas nada que no sea la tan raída investidura de gobierno y sí derogar reformas laborales o reformar el Estatuto de los Trabajadores, retirar la LOMCE y reválidas, retirar la Ley de Seguridad, llamada «ley mordaza»… Algo en lo que sí entra el PP.
Futuro incierto, por tanto, para el gobierno de este país y, sobre todo, para su duración como ejecutivo.
Una constante actitud de bloqueo podría llevar a que Rajoy convocara, en un plazo medio de tiempo, un nuevo proceso electoral, que quedó en suspense tras las esperadas terceras elecciones, con resultados inesperados para una oposición, que podrían llevarle a perder la influencia política, que en estos momentos tiene. ¿Es lo pretende el actual presidente del gobierno, de nuevo candidato del PP para esas elecciones?.

