
Los grandes partidos políticos en este país muestran un importante déficit democrático, cual es, impedir a toda costa que en sus congresos se presenten varias candidaturas y, con ello, que el llamado candidato “del aparato” del partido u oficial, no tenga rival y ni peligre su elección.
El Partido Popular, en estos últimos tiempos, salvo honrosas excepciones, ha sido el especialista en conseguir que se presentase una única candidatura en sus congresos regionales. Curiosamente, hoy ostenta el récord de comisiones gestoras regionales – como es el caso de esta tierra navarra- , que son las que se instauran en los partidos mientras no se elige al nuevo presidente y ejecutiva, señal de que todo no es “color de rosa” entre afiliados y directiva nacional.
Precisamente la instaurada Comisión gestora del PSOE con su presidente, señor Fernández a la cabeza acaba de darse cuenta que es muy difícil que sólo haya una candidatura para la secretaría general en el próximo congreso federal que tendrá lugar el próximo año. Todo parece indicar que el anterior secretario general, señor Sánchez, disputará el cargo al candidato propuesto por la dirección del partido socialista.
El carácter democrático que tanto se empeñan en demostrar los grandes partidos políticos de este país, debería mostrarse en cada congreso. Todos sus afiliados deberían tener la posibilidad de presentarse a cualquiera de los cargos directivos o no de su partido y no ser los grandes los principales marginados en su organización.
