
La generosidad para con España que pide el líder de Ciudadanos, al referirse al bloqueo político que sufre este país, culpando a los lideres del bipartidismo de ello, bien pudiera aplicarse a todos los lideres de las fuerzas políticas, puesto que apenas “han movido un dedo” para conseguir el desbloqueo de la situación.
Esa generosidad tan solicitada, empieza por la asunción de errores y la eliminación del instinto de supervivencia que tienen todos ellos. La generosidad empieza por uno mismo; aquellos que no han conseguido sus objetivos, o sea ninguno de ellos, tienen la puerta abierta para marcharse y dar paso a nuevos aires.
No basta solo con esperar a que la situación mejore, confiando en los resultados de Galicia y la Comunidad autónoma vasca, hay que poner los medios para ello. Si solamente hay buenas palabras y discursos grandilocuentes, poco se va a poder hacer. Más de lo mismo siempre.
A pesar de ello, y a tenor de los últimos análisis de los politólogos, los españoles parece que han asumido como innata la corrupción y siguen premiando a los de siempre. Basta mirar las encuestas para apreciar que se sigue premiando a aquellos partidos que se nutren de ella.
Surge la pregunta entonces, ¿Hay solución para esta situación?, ¿Merece la pena que haya desbloqueo, que surja un nuevo gobierno débil que sea incapaz de mejorar los problemas que tiene este país?
