El Gobierno húngaro prolongará el «estado de crisis» por inmigración masiva que está vigente desde septiembre de 2015, cuando centenares de miles de refugiados cruzaron el país para llegar a Europa occidental, informó hoy una fuente oficial.
«Está definitivamente justificado que el Gobierno prolongue el estado de crisis por la inmigración ilegal», explicó el consejero de la Gobernación, György Bakondi, citado por el portal «hirpress».
Ese estado se mantiene a pesar de que el número de inmigrantes cayó radicalmente desde que Budapest selló sus fronteras del sur a mediados de septiembre del año pasado.
El Gobierno del conservador Viktor Orbán ha anunciado que, en los próximos meses, aumentará de 6.000 a 9.000 el número de agentes que participan en el control de las fronteras.
Los húngaros están convocados a pronunciarse el próximo 2 de octubre en un referendo sobre el sistema de cuotas de reparto de refugiados entre todos los países miembros de la Unión Europea (UE).
El Gobierno ha empezado ya a hacer campaña para que los magiares digan «no» al reparto propuesto por la Comisión Europea. EFE


