
Las perseidas, popularmente conocidas como lágrimas de San Lorenzo, es la lluvia de estrellas más famosas del año y las próximas dos noches son las mejores para buscar un lugar oscuro, lejos de la contaminación lumínica de las ciudades, y mirar al cielo, que, según la previsión meteorológica, estará sin nubes en casi toda España.
Las condiciones astronómicas este año, si bien no son óptimas, sí son buenas (la luna llena está cerca -18 de agosto- y entorpecerá algo las observaciones) y, según cálculos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), las perseidas podrían alcanzar este agosto los 500 meteoros por hora, mucho más que en años anteriores.
Una cosa son las condiciones astronómicas y otra las meteorológicas que, a diferencia del agosto pasado, este año son muy buenas: prácticamente, toda España estará “en perfectas condiciones” para observar la lluvia de estrellas, confirma a Efe Modesto Sánchez, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
En algún sitio puede haber alguna nube, pero incluso la nubosidad que pueda darse a última hora de la tarde en la Cordillera Cantábrica y Pirineos, de madrugada va a desaparecer, señala.
Eso, esta noche, y en la madrugada del viernes al sábado la situación será muy parecida, aunque podría aparecer nubosidad alta en la Comunidad Valenciana, según este experto, quien resume: la noche del 11 al 12 de agosto y la noche del 12 al 13 serán dos buenas madrugadas para observar las lágrimas de San Lorenzo.
No obstante, Sánchez, quien apunta que no va a llover en ningún sitio, recuerda que el mejor sitio para disfrutar de las perseidas es uno alejado de las ciudades, y aconseja llevar algo deabrigo, sobre todo en zonas de montaña (en Castilla y León los termómetros podrían bajar de los 11 grados en algunas zonas, según la Aemet).
No hacen falta ni prismáticos, ni telescopios ni hay que protegerse con filtros.
Las lluvias de estrellas se producen cuando la traza de partículas de polvo y rocas que dejan los cometas en su órbita alrededor del Sol entran en la atmósfera de la Tierra y se volatilizan produciendo un efecto luminoso: los meteoros.
Estos fenómenos se pueden prever con antelación, ya que todos los años la Tierra en su camino alrededor del Sol atraviesa la trayectoria de varios cometas, en este caso el Swift-Tuttle. EFE
