Tom Jones ha salido esta noche al escenario del Festival Starlite de Marbella y ha demostrado que su voz es la base de todo
Su desgarradora y potente voz, una guitarra y una batería. Estos son los tres elementos con los que Tom Jones ha salido esta noche al escenario del Festival Starlite de Marbella y ha demostrado que su voz es la base de todo.
«Burning hell» ha sido su carta de presentación, casi a capella, porque el rugido del Tigre de Gales no necesita más acompañamiento para brillar; le ha seguido «Run on» a la que ha añadido el bajo y no ha sido hasta la tercera canción, «Hit or miss», cuando ha contado con la banda al completo.
«Siempre que hago un nuevo álbum se lo enseño primero a mi mujer, y esta canción era una de sus favoritas», ha comentado.
Con «Delilah» y el nuevo ritmo casi salsero que le ha incorporado el artista, el público ha comenzado a bailar; también ha introducido cambios en «Sex Bomb» pasando del habitual ritmo discotequero al «rhythm and blues».
A petición del público, con zapateos incluidos, Tom Jones ha tenido que volver al escenario a hacer los bises, acompañado de su banda, en la que destaca el trío de viento con sus coreografías.
«Thunderball», banda sonora de «Operación trueno» del agente 007, y «Kiss» del «gran genio Prince», ha dicho, han marcado la recta final del recital que ha concluido con «Strage things».
El rugido del Tigre de Gales ha regresado por segunda vez a Starlite, tras su exitosa visita de 2014, demostrando que la edad no hace mella en sus portentosas cuerdas vocales.
De Marbella, el cantante viajará a Suecia y Noruega, donde ofrecerá sendos conciertos. EFE

