Los de Bristol han ofrecido un espectáculo único en el cierre del FIB dedicando sus temas a las víctimas de la tragedia en Niza
El Festival Internacional de Benicàssim ha cerrado las puertas hoy de su vigésimo segunda edición con el sobrecogedor espectáculo de Massive Attack apelando a la conciencia colectiva y la unidad contra el terrorismo, los extremismos y el «brexit».
Los de Bristol han ofrecido un espectáculo único con la reivindicación como hilo conductor con el que el FIB 2016 -en el que se ha remontado en público hasta llegar a los 170.000 asistentes en sus cuatro días- cierra sus puertas y empieza ya a trabajar en su edición de 2017.
Además, antes de los bises, las pantallas han mostrado sucesivos mensajes encabezados por «je suis» Charlie, Paris, Orlando, Bruselas, Estambul, Niza, Bagdad y Bangladesh para terminar con el mensaje de«estamos juntos».
Antes de Massive Attack, el rapero estadounidense Kendrick Lamar, ha sido aclamado por un público entregado a los reclamos de susreivindicaciones sociales y raciales empoderado por su sencillez y su fuerza vocal.
El director del evento, Melvin Benn, se ha mostrado esta mañana muy satisfecho con las cifras alcanzadas este año en cuanto a asistencia. El total ha sido de 170.000 personas en los cuatro días de un festival que ha colgado el cartel de «no hay entradas» en la noche del sábado con el reclamo de la súper banda de rock Muse.
Pero no solo la extraordinaria respuesta del público ha sido la causante dedevolver el esplendor perdido a la cita musical, sino un cartel que ha traído sonidos arraigados al estilo del festival como Chemical Brothers, The Maccabees o The Vaccines, y nombres españoles como La Habitación Roja o Dorian. NAVARRA INFORMACIÓN/EFE


