La que parece será la última visita del actual presidente de EEUU a nuestro país, se enmarca dentro de las rondas de despedida que se están produciendo estos últimos meses como colofón a la presidencia del presidente Barack Obama. Aún con un viaje recortado por los sucesos de Atlanta, Obama, a parte de los actos protocolarios, va a poder reunirse unos minutos con los líderes políticos más representativos de este país.
Los mas de 200 días de gobierno en funciones y los dos procesos electorales consecutivos, pudieran abordarse en estas reuniones.
Trasladado al momento actual y ante el ansia de unos cuantos por «posturearse» con el presidente estadounidense; pudiéramos estar ante un nuevo «Bienvenido Mister Marshall», ¿recuerdan ustedes? Es el nombre de una de las películas míticas del cine español, en pleno Franquismo, que satirizaba la situación española de entonces ante la actitud norteamericana.
Queda por ver cuál será el resultado de esta visita y la actitud de nuestros representantes, una actitud que a día de hoy, no parece que este muy por la labor de la negociación.
Igual ocurre como en aquel mes de mayo del 2009, cuando el entonces presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió cierta llamada al orden, desde cierto «despacho oval», para que se tomarán medidas inmediatas ante la situación que se vivía en España, y así ocurrió.
