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Waterloo, la bátalla que marcó el fin de Napoleón y su Imperio

Waterloo, la bátalla que marcó el fin de Napoleón y su Imperio

Tal día como hoy, un 18 de junio de 1815, Napoleón era derrotado en la llamada batalla de Waterloo.

Dicha batalla,  fue  el enfrentamiento entre el ejército francés comandado por el propío  Napoleón y el ejército prusiano del mariscal Von Blücher y las tropas británicas, holandesas y alemanas dirigidas por el duque de Wellington cerca de la localidad de Waterloo (Bélgica).

El emperador francés necesitaba una victoria rotunda frente a los países que habían formado, una vez más, y era la séptima, una coalición para derrotarle. Estos eran Prusia, Reino Unido, Hannover, Brunswick (ambas en la actual Alemania), Bélgica, Luxemburgo y Holanda.   A tal efecto, marcha con su ejército, la Grand Armée, hacía la  cercana Bélgica, sabedor de que sus enemigos  se encontraban en las cercanías de Bruselas, la capital belga, con la intención de derrotarlos uno tras otro, antes de que puedan reagrupar sus tropas y formar entonces un ejercito imparable.

Napoleón cuenta con más de 122000 hombres, que van a enfrentarse a más de 237000 soldados enemigos. Cuenta además con solo 366 cañones frente a los más de 520 cañones contrarios.

El 10 de junio el ejército francés se encuentra en la frontera belga. Napoleón ordena avanzar. Cinco días después, las primeras tropas napoleónicas se encuentran con las primeras tropas prusianas a las que derrotan. Al día siguiente, se encuentran con las británicas, comandadas por Wellington a las que infringen una sonora derrota. Pero e aquí que una ambigua orden dada por Napoleón, hace que uno de sus generales ordene a un tercio del ejercito francés, unos 30000 hombres, que marchen en persecución de los ingleses que huyen a la desbandada del campo de batalla, desguarneciendo por tanto, al núcleo del ejército francés.

El día 17, franceses y el grueso del ejército de la coalición se encuentran frente a frente. Ingleses y prusianos inician la ofensiva, atacando el centro del ejército francés que resiste ayudado por su potente artillería, que aunque era menor que la de la coalición, tenía tiradores muy expertos. Las cuantiosas bajas de la coalición obligan a su retirada. Ambos ejércitos mantienen sus posiciones.

La mañana del día 18, amanece con niebla y el campo de batalla se encuentra embarrado y lleno de fango.   Uno de sus generales, aconsejó a Bonaparte que retrasara el encuentro, pero el emperador no quiso esperar, ya que para él, “las batallas podían acabar incluso en tan solo treinta minutos”.

A las 11.35 h. Napoleón empezó abriendo fuego sobre las tropas de Wellington que se encontraba en lo alto de una cima del monte de St Jean  situado a unos 8 kilómetros del campo de batalla. De  los más de ciento veintidós mil hombres presentes en ese momento, se producen  cuarenta y una mil bajas.

Catorce mil soldados franceses reciben la orden de atacar,  enfrentándose directamente contra las tropas británicas. Pero son soldados de caballería, sin apoyo de la infantería. Este hecho marcará la derrota francesa. A las 19.00 h los prusianos domina ya la batalla. El cansancio y el dolor van apagando el ímpetu francés y cada vez van quedando menos.

A las 21:00 h Napoleón Bonaparte huye hacia Paris donde se refugiará y las tropas aliadas le perseguirán para darle caza. El primer día de julio, el ejército prusiano entra en París y  poco tiempo después en Versalles junto a los ejércitos de los aliados,  restauraran a la familia real francesa con Luis XVIII de Borbón. El 22 de julio, Bonaparte se rinde ante sus enemigos. El acto de rendición se realizó en Rochefort, lugar donde capituló delante del capitán británico, Bellerophon.

Napoleón es enviado el 26 de julio (Día de Santa Ana) a la Isla de Santa Elena, a 2.800 kilómetros de la costa de Angola (África), en pleno Océano Atlántico.

  • Mapa Waterloo

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