El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha advertido hoy de que «no va a haber más encuentros» con el PSOE y Podemos, «si no hay un cambio de postura» por parte de los de Pablo Iglesias en su empeño de reemplazar el acuerdo de gobierno firmado por socialistas y C’s por su documento de 20 propuestas.
En una entrevista en Antena 3, Rivera ha señalado que creían que «algo había cambiado en Podemos», pero, sin embargo, ayer fue a la reunión a tres para «reventar» y «dinamitar» el pacto de Ciudadanos con el PSOE.
Ante esta situación, ha insistido en que la única vía es que «Rajoy autorice a su equipo a negociar con PSOE y PP», algo que se ha mostrado convencido de que ocurrirá en «las próximas semanas».
«PSOE, Ciudadanos y PP tenemos puntos en común, según nuestro punto de vista», por eso, «en vez de dinamitarlo todo», habría que sentarse a hablar, ha insistido y ha concluido: «Vamos a intentar hasta el último día sacarlo adelante, pero no me verán quemando puentes para que suceda».
En esa línea, también ha tenido reproches para el partido popular. «Los españoles nos han dado un mandato, el rey nos ha dicho que negociemos. Algunos lo estamos intentando y otros están desaparecidos en el mapa desde hace tres meses», ha resaltado.
Sobre un posible pacto entre PSOE y Podemos, Rivera ha asegurado que no tiene «motivos» para pensar quePedro Sánchez vaya a hacerlo por lo que él ha visto y después de lo que le contó su equipo de la reunión a tres. «Estamos en política y es legítimo, aunque no me gustaría», ha agregado. Navarra Información /EFE


El único que ha actuado con sensatez y sentido de Estado es Albert Rivera. El punto 19 del panfleto presentado por Podemos donde habla de la «autodeterminación de aquellas Comunidades Autónomas que lo hayan expresado con intensidad suficiente» es una burla a la inteligencia y una traición a España.
Rivera se va a jugar su futuro político en 4 años. Ha cometido muchos errores y también nos ha traído algo de esperanza que se diluye con las incoherencias. Tiene una oportunidad de oro para hacer historia pero tiene que recuperar la humildad y ser más exigente con su proyecto reformista además de no caer en la trampa de derechas -izquierdas.