
Las declaraciones del líder del PSOE acerca de cual va a ser su postura en su encuentro de mañana con el líder de Podemos no dejan lugar a dudas de que pretenden «tirar la pelota» al tejado del contrario, para en un hipotético fracaso de las negociaciones, evadir la culpa y presentarse ante su electorado «libre de todo pecado».
Si que pudieran parecer también un intento a la desesperada de llegar a un mínimo acuerdo que permitiera alcanzar la Presidencia.
Pedro Sánchez, no obstante, se debate entre renegar de Ciudadanos y entregarse a Podemos y con ello ser Presidente por un tiempo, o arriesgarse a entrar en unas nuevas elecciones en las que, personalmente, no tiene aún asegurado ser de nuevo cabeza electoral.
El futuro marcará los tiempos y las acciones que acometer, aunque, si los sondeos no mienten, las posibilidades de ser investido presidente se alejarían un tanto después de unas nuevas elecciones.
Las ambiciones personales, también marcan tiempos y escenarios políticos, pero cuando no se tiene claro el futuro y se depende de terceras personas, la ambición puede ser muy peligrosa.
Los ciudadanos asisten, cual «convidados de piedra» a los juegos y tejemanejes de los políticos, y se preguntan, ¿qué pasa con la crisis, el déficit público, el paro o el terrorismo? Porque todo sigue igual y los «paganos» siempre son los mismos, y eso ¿quién lo remedia?.

