El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha presentado el plan con el que pretende cumplir su promesa de cerrar la cárcel de Guantánamo antes de que termine su mandato, en enero de 2017, que plantea mantener en prisiones estadounidenses a los detenidos más peligrosos, entre 30 y 60 presos que afrontan cargos por terrorismo, mientras que el resto serán transferidos a otros países.
En su comparecnia en la Casa Blanca, Obama ha reclamado al Congreso, de mayoría republicana, que acepte estudiar el plan y ha afirmado que mantener Guantánamo abierta es «contraproducente» para la lucha antiterrorista, además de dañar las relaciones del país con naciones aliadas.
Asimismo, el mandatario ha argumentado que cerrar Guantánamo equivale a «cerrar un capítulo» de la historia del país y ha señalado que su plan permitirá «ahorrar» dinero a los contribuyentes.
