
Las 356 clínicas franquiciadas de Vitaldent en España (103 en Italia) han abierto y han atendido a sus clientes. Y quieren seguir haciéndolo.
Han sido algunas de ellas las que han dado origen a la ‘operación Topolino’, que ha facilitado la detención de la cúpula de la mercantil por la Policía Nacional.
La información que han trasladado a la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) es la que ha permitido poner en marcha las operaciones fraudulentas que dirigía el presidente de la compañía, Ernesto Colman, que se guardaba en negro el dinero que cobraba a las franquicias por el canon y lo trasladaba a paraísos fiscales, según indican las primeras investigaciones a la compañía.
Así, una vez desenmascarado, las clínicas dan por amortizado al presidente y al resto de la cúpula, pero no al negocio que cada una emprendió. Algo que también es defendido por la Fiscalía Anticorrupción, que dirige la operación emprendida por la UDEF y que no tiene intención alguna de desbaratar un grupo de pequeñas empresas que dan trabajo a cientos de personas por toda España.
