Turquía ha suspendido las operaciones de ataque aéreo sobre Siria contra el grupo terrorista yihadista, Estado Islámico, encabezadas por Estados Unidos
Esta decisión ha sido tomada por el gobierno turco tras el derribo de un avión militar ruso en la frontera.
El jueves, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, aseguró que su Gobierno está dispuesto a trabajar con Rusia «para aliviar la tensión» entre ambos países tras el derribo, resaltando que «se están llevando a cabo las discusiones necesarias».
Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, dijo horas antes que el Kremlin ha cortado «todos los canales de comunicación» con los militares turcos.
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