
La lucha por la libertad de expresión del bloguero saudí Raif Badawi ha sido reconocida con el premio Sájarov a la Libertad de Conciencia que concede cada año el Parlamento Europeo (PE). Su delito fue crear un foro en internet para hablar con libertad de la realidad de su país. Su gesto, tan sencillo en otros estados, tan inocente y natural, le ha costado en el suyo una condena de 10 años de prisión y mil latigazos.
Badawi ha sido distinguido tras imponerse en la última votación a la oposición venezolana, agrupada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), y a Borís Nemtsov, político ruso asesinado en febrero pasado.
La ceremonia de entrega del premio se celebrará el próximo 16 de diciembre, un acto en el que Badawi no estará presente, porque ninguna de las cientos de reclamaciones de organismos internacionales y de defensa de los derechos humanos -como Arabia Saudí. Y, de estar libre, posiblemente tampoco pudiera acudir a recibir su distinción, ya que sus familiares alertan de su precario estado de salud. De los latigazos que conllevan su condena, llegaron a darle los primeros 50 el pasado enero. Casi le cuestan la vida. Los demás, por ahora, están suspendidos por «prescripción médica».
Badawi, fundador del foro en internet Red Liberal Saudí, casado y padre de tres hijos, fue condenado en septiembre de 2014 a diez años de cárcel y a recibir mil latigazos por «insultar al Islam a través de medios electrónicos» y criticar a la «policía de la moral» saudí en su blog. En junio pasado, el Tribunal Supremo saudí confirmó la condena, a pesar de las masivas muestras de solidaridad y apoyo internacional que ha recibido su caso. Su caso ya no se puede recurrir.

