
El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, entrevistado en ‘Radio María’ se ha referido al Sínodo de la Iglesia Católica recién concluido y que considera con «manipulaciones mediáticas»
En referencia al tan traído y llevado tema de si pueden o no los divorciados comulgar. Ha asegurado que no pueden comulgar (cuando se ha difundido que en este Sínodo de la Familia se había acordado que sí) y ha subrayado»eso no ha sido y es imposible porque es contradecir la fe de la Iglesia. Si para comulgar hay que estar en gracia de Dios y el divorcio y las nuevas nupcias es adulterio, ¿nosotros quienes somos para rectificar la palabra de Jesucristo?. Es imposible que el Sínodo puediera decirlo y que el Papa pueda decirlo porque no tenemos autoridad sobre la palabra de Dios».
El obispo ha precisado que » ni se menta el tema de la comunión a los divorciados» sino que se habla del acompañamiento de los sacerdotes a estas personas para que estén más intregradas en las comunidades cristianas. Por eso, se excluye la posibilidad de que alguien pueda pretender «apoyarse en el Sinodo para defender la comunión a los divorciados vueltos a casar».
En todo caso, las diversas formas de exclusión, no se refieren en ningún caso a comulgar sino a otras cuestiones disciplinares «si un profesor de Religión divorciado y vuelto a casar puede seguir siéndolo» o «si una persona en esta situación puede ser padrino de bautizo», ha ejemplificado el obispo de San Sebastián.
El único caso en el que los divorciados que se han vuelto a casar podrían ser absueltos por la Iglesia y podrían comulgar durante la Eucaristía, es el que recoge la Exhortación Apostólica del Papa Juan Pablo II Familiaris Consortio, y sería cuando es «humanamente imposible» que los cónyuges separados vuelvan a juntarse y asuman el compromiso de vivir en continencia absteniéndose de los actos propios de los esposos».
En cuanto a los homosexuales, afirma el obispo Munilla, que el Sínodo ha puesto una especial atención en la no discriminación y en el acompañamiento a las familias de estas personas., pero que no se puede comparar una «unión homosexual con una unión entre hombre y mujer» y ha explicado que en el Sínodo se ha hecho referencia a no aceptar las «presiones de organismos internacionales que condicionan ayudas financieras a la inclusión en las leyes del matrimonio entre personas del mismo sexo».
Además los ‘padres sinodales’ denuncian en el documento la ideología de género y rechazan las acciones en favor de la anticoncepción, la esterilización y el aborto.
