El Lacturale Gurpea Orvina se desplaza este fin de semana a Pontevedra para enfrentarse al Poio Pescamar, un equipo instalado en la zona media de la tabla, en octava posición, con seis puntos de doce posibles.
Las gallegas, a pesar de los numerosos cambios en la plantilla, son un bloque compacto, con mucha intensidad defensiva y velocidad. Este año han incorporado tres jugadoras nuevas y cuentan con cuatro canteranas, que llegan al primer equipo con mucha frescura y desparpajo.
El comienzo de liga del Poio Pescamar no ha sido fácil, ya que empezó jugando en Alcorcón (2-1) para después enfrentarse en casa primero ante Ciudade As Burgas (4-2) y, posteriormente, ante Majadahonda (5-0). En la pasada jornada, frente al Burela, cosecharon su segunda derrota, aunque el campeón de la Supercopa tuvo que desplegar su mejor juego para imponerse 5-3.
El Orvina, por su parte, viaja a Pontevedra con las ideas muy claras y quiere hacerse con los tres puntos en juego. Tras el gran partido disputado el pasado domingo en casa contra el Alcorcón, en el que cayeron a falta de 19 segundos para la conclusión (4-3), las de Pamplona han vuelto a recuperar las buenas sensaciones de inicio de temporada.
Así las cosas, el sábado a partir de las 18:30 horas se podrá ver un partido muy disputado entre dos escuadras que no darán un balón por perdido.
Para este enfrentamiento, el entrenador rojillo no podrá contar con Maialen e Itsaso, que continúan recuperándose de sus lesiones, ni con Miriam Arana, por motivos personales. La convocatoria está formada por las porteras Irati Álvarez y Rebeca Urretavizcaya; Anna Riera, Irune Santesteban, Patri Corral, Luci Gómez, Susana Bedmar, Yarima Miranda, Aiora Armendáriz y Adela Griffiths.
