
El presunto tirador, identificado como Chris Harper, de 26 años, y descrito como un joven reservado, asesinó a tiros a nueve personas e hirió a otras siete, dos de ellas aún en estado crítico
El presunto autor del tiroteo que ayer acabó con la vida de nueve personas en un centro universitario de Oregón (Estados Unidos) y que murió, aparentemente, abatido en un enfrentamiento con la Policía, compró 13 armas de manera legal, de las que usó seis en el suceso, han informado este viernes las autoridades. En su ataque en la Universidad de Umpqua en Roseburg, el joven utilizó seis armas distintas, una de ellas un fusil de asalto.
El presunto tirador, identificado como Chris Harper Mercer, de 26 años, y descrito como un joven reservado, asesinó a tiros a nueve personas e hirió a otras siete, dos de ellas aún en estado crítico.
Según indicó en una rueda de prensa la agente especial del Buró de Armas y Explosivos (ATF) Celinez Núñez, el autor de los disparos en el colegio universitario de Umpqua (Roseburg, Oregón), que aparentemente murió en el enfrentamiento con la Policía, compró todas sus armas de manera legal en los últimos tres años.
Seis de ellas fueron halladas en el campus universitario y siete más fueron encontradas por los investigadores en su domicilio, que, según el diario local «The Oregonian», compartía con su madre.
Según Nuñez, el atacante llevaba al menos un rifle, cinco cargadores y un chaleco antibalas cuando irrumpió ayer en el centro educativo.
«Llevo años esperando para hacerlo»
Las autoridades siguen intentando determinar la motivación que llevó a este joven, descrito como una persona reservada, a disparar a sangre fría a al menos 16 personas. Según los primeros datos de la investigación, el joven pidió a las víctimas que declarasen cuál era su religión antes de dispararlas: «Bien, como sois cristianos, vais a ver a Dios en solo un segundo».
«Llevo años esperando para hacer esto», aseguró el joven mientras apuntaba con su pistola al docente, que hasta entonces había estado impartiendo clase a sus alumnos. Tras decir esa frase, Harper-Mercer disparó al maestro y a varios estudiantes, según ha contado Anastasia Boylan, una alumna que ha sobrevivido al tiroteo.
Anastasia, que ha tenido que someterse a una operación quirúrgica por las heridas sufridas, ha explicado a su padre antes de entrar en quirófano que Harper-Mercer les preguntó a los alumnos si eran cristianos mientras recargaba su arma. «Bien, como sois cristianos, vais a ver a Dios en solo un segundo», les dijo antes de seguir contra ellos, según informa la CNN.
Varios medios estadounidenses han difundido una fotografía de un perfil de la red social My Space que atribuyen a Chris Harper-Mercer. La imagen muestra a un joven con la cabeza afeitada, con gafas de pasta negra y con gesto serio sujetando un arma.
Según el Ejército estadounidense, Mercer intentó ingresar en las Fuerzas Armadas en 2008, pero no superó las pruebas mínimas de acceso.
El presunto autor de los disparos nació en Reino Unido, pero creció en Estados Unidos y residió en California, antes de mudarse con su familia a Winchester (Oregón), cerca del centro universitario en el que perpetró el ataque.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, volvió ayer a pedir actuar para evitar este tipo de tiroteos masivos en lugares públicos.
Desde diciembre de 2012, cuando un joven con problemas mentales mató a una veintena de niños en la escuela primaria de Sandy Hook (Connecticut), la Casa Blanca ha presionado para que se eleven los controles psicológicos y se limite la venta de cargadores de alta capacidad.
No obstante, legisladores de ambos partidos y la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA) se han opuesto a tomar medidas, pese a que Estados Unidos tiene el más alto índice de muertes por arma de fuego de un país desarrollado.
