El presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, se ha dirigido a los votantes no soberanistas de Cataluña como «mayoría silenciosa y silenciada»
A esta mayoría ha apelado el presidente del PP y del Gobierno Central para que vayan a votar el próximo 27 de septiembre en las elecciones catalanas con el fin, según Rajoy, de que nadie les imponga «dogmáticamente» cómo vivir o pensar y que se «reconozca la verdadera cara de Cataluña».
Este fin de semana antes de las elecciones, los grandes actos centrales de los partidos políticos han coincidido con las encuestas realizadas para distintos medios de comunicación, encuestas que han apuntado hacia una igualdad en votos -no en escaños- entre los dos grandes bloques de estos comicios, los partidarios de la independencia de Cataluña y los contrarios a ella pudiendo alcanzar, no obstante, la mayoría absoluta los independentistas juntos.
Los partidos en la recta final de campaña se dirigen claramente a los votos indecisos -un 28,7% según la encuesta preelectoral del CIS, más de un 20% según los cálculos de los partidos- puede cambiar todas las previsiones. Hasta ahora, nunca se ha superado la barrera del 70% de participación en unas elecciones autonómicas en Cataluña, pero en esta ocasión podría superar el 73%, según pronostican las encuestas publicadas este domingo en los diarios El País y ABC.
Rajoy ha estado en la plaza Trafalgar de Badalona, la tercera ciudad de Cataluña en población, junto al cabeza de lista popular también exalcalde este municipio, Xavier García Albiol, y con la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho.
Rajoy ha destacado que las próximas elecciones en Cataluña, las terceras en cinco años, son «claves» para «dejar atrás la desunión, decir adiós a la incertidumbre y reconducir la política catalana a la moderación y el entendimiento”, y ha deseado que sirvan para abrir una «nueva etapa para acercar, unir, reparar, y retomar un diálogo que pasa por que se vayan aquellos que no han querido dialogar y han querido imponer a los demás sus mayorías».
En su intervención, el presidente del Gobierno ha acusado al presidente de la Generalitat, Artur Mas, de fracturar y dividir a los catalanes como balance de su gestión desde 2012.
Rajoy también ha dirigido sus reproches al PSOE, y, recordando una vez más sus pactos municipales con partidos soberanistas, ha dicho que «hoy el Partido Socialista no es parte de la solución, se ha convertido en parte del problema» «porque se ha convertido en un compañero de juego de los separatistas”.
Las encuestas acercan el independentismo catalán a la mayoría absoluta

