
El cante y baile flamencos, una de las obsesiones de Carlos Saura a lo largo de su trayectoria escénica, regresa a su imaginario con una vuelta de tuerca que apunta a la India como una de las vigas maestras de ese género musical, según sugiere en su nuevo espectáculo teatral «Flamenco India».
Si el primer pilar del flamenco se filtró desde India por el norte del Mediterráneo a través de Bulgaria, Hungría, Rumanía y Turquía, el otro llegó desde el sur, condimentado por la cultura musulmana, hasta componer entre ambos un «fermento cultural importantísimo», ha sostenido Saura en Valladolid.
«De esa confluencia mágica surge el flamenco», ha insistido acerca de una propuesta en la que colabora la Casa de la India en Valladolid, dotada de una gran riqueza visual y sonora, e integrada por numerosas piezas breves que insinuarán al espectador el parentesco entre los ritmos tradicionales de la región de Rajasthan, en el noroeste de India, y el flamenco.
De ello darán cuenta los coreógrafos Carmen Cortés y Mónica de la Fuente -especializada en danza kathakali-, así como los compositores musicales Gerardo Núñez y Ravi Prasad, con la colaboración de los músicos Javier Conde y Manuel López (guitarra), Rafael Serrano y Vicente José Suero (percusión) y Antonio Moreno y Gema Caballero (cante).
Al igual que ha hecho con todas sus películas, Saura (Huesca, 1932) recurrirá a la luz, la fotografía y la escenografía para tratar de armonizar ambas tendencias y declarar así sus analogías a través de un «juego e intercambio de ritmos», de ida y vuelta, entre el baile flamenco y el indio.
«Aún no lo tengo claro», ha admitido el director acerca de la manera de presentar en escena las piezas con la intención de «crear una especie de arco» para conferir «una continuidad, una cierta atmósfera común».
Ha recordado, no obstante, que no se trata de una película sino de una obra de teatro, a pesar de que el flamenco ocupó uno de sus primeros cortometrajes, en 1955, y sendas películas de gran metraje estrenadas en 1995 y 2010.
Teorías
Hay muchas teorías sobre el origen del cante jodo o flamenco, y muy pocas cosas en ellas que puedan demostrarse. Casi todas intentan buscar un núcleo originario puro, el cante jondo o gitano, o conjunto de «cantes básicos», comparadas con los cuales todas las formas flamencas posteriores o serían «aflamencadas» o «emparentadas con …». Algunos buscan las raíces del cante flamenco en el exterior (origen oriental: Pakistan, India), otros las buscan en una raza determinada (origen gitano del cante jondo o gitano-andaluz), otros niegan la paternidad a un grupo social o raza determinada en la creación de este cante singular que es el jondo (tesis del origen andaluz como producto de la convivencia de gitanos, moriscos y andaluces, sin privilegiar a ningún grupo determinado).
