
Ciudadanos: Se puede ganar a Artur Mas «si el cinturón rojo se vuelve naranja»
El líder de Podemos pide a la CUP aclarar si permitirá que Mas sea presidente
Sánchez pide «decir adiós» al «hijo político de Pujol y al amigo de Bárcenas»
En el primer domingo de la campaña electoral catalana, los líderes de los principales partidos nacionales han viajado para apoyar a sus candidatos y se han interpelado unos a otros para tratar de pescar en electorados ajenos o dejarlos en evidencia. Sabedores de la importancia estratégica de los votos obreros y, en particular, del llamado «cinturón rojo» del área metropolitana de Barcelona, la región más poblada de Cataluña, con más de 3,5 millones de habitantes, y donde ha llegado a haber un 80% de participación en algunas elecciones autonómicas, han tratado de atraerse el favor de sus votantes.
El primero, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que ha vaticinado que dicho cinturón va a comenzar a ser «naranja» tras el 27 de septiembre, y ha apelado para ello a los votantes del PSC que «se han sentido traicionados». Lo hacía en el auditorio de la Farga de L’Hospitalet del Llobregat, jugando ‘en casa’, ya que ha reconocido que recientemente se ha empadronado en esta ciudad.
Junto a la candidata a presidir la Generalitat, Inés Arrimadas, y el líder de la formación en Andalucía, Juan Marín, Rivera ha argumentado que ni el «rojo» -el PSC- ni el «azul» -el PP- han servido para dar solución a la actual situación de Cataluña, y sí para «legitimar y silenciar la corrupción de los Pujol».
«¿Ahora con cartas en periódicos van a solucionar lo que no han hecho en treinta años?», se ha preguntado, en alusión a la misiva del expresidente del Gobierno Felipe González en el diario El País, cuando «han desatendido los problemas de los catalanes», y ha contestado: «Que nos dejen a nosotros».
Rivera ha asegurado que ha sido «aquí, en estos barrios» donde el PSC «ha traicionado a su electorado» con sus pactos con ERC, sus «silencios» respecto a la corrupción y su falta de un proyecto para Cataluña.
Pablo Iglesias pide a la CUP que se ‘retrate’
En el barrio barcelonés del Carmel, por su parte, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha emplazado implícitamente a la CUP a aclarar si permitirá que el presidente de la Generalitat y número cuatro de la lista de Junts pel sí, Artur Mas, repita en el cargo apoyándole en la investidura.»Todos los que tienen dudas sobre si van a votar a Mas que nos miren a los ojos y lo aclaren», ha dicho Iglesias junto al candidato de Catalunya sí que es pot, Lluís Rabell, y el secretario político de Podemos, Iñigo Errejón.
Iglesias ha sostenido que la gente tiene derecho a saber si gente de izquierdas va a apoyar el proyecto de Mas, que a su juicio defiende la prosperidad de las élites.
En su propio acto político, la número ocho de la candidatura de la CUP, Mireia Vehi, ha insistido en la propuesta rupturista de su partido, y ha asegurado en un acto electoral en Sant Boi de Llobregat (Barcelona) que apuestan por salir de la Unión Europea -una «amenaza para las clases populares»-, de la zona euro y por no pagar la deuda.
«Si la solución pasa por salir de la Unión Europea, por construir la Europa de los pueblos y por juntarnos con los griegos, con los italianos y con la Europa del Sur, la CUP estará de acuerdo», ha dicho.
Sánchez augura un «otoño e invierno calientes»
Como ya hizo el sábado en su debut en la campaña, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha repartido sus críticas igualando al presidente de de la Generalitar, Artur Mas, y al del Gobierno, Mariano Rajoy, y proponiendo que las elecciones del 27S sirvan para «decir adiós» al primero, «hijo político de Pujol», y las de diciembre al segundo, «el amigo de Bárcenas».
Además, ha opinado que «el ‘no’ de Rajoy y Mas no es una solución política», mientras que «el ‘sí’ del PSOE a la reforma federal es una solución» que permitirá «reconocer la singularidad de Cataluña» y «mejorar su financiación».
Rajoy apela al voto masivo el 27S para derrotar el radicalismo de Mas y el PSOE
