
Una ordenanza prevé sanciones para los ciudadanos que no lleven una vida saludable
Un pueblo de Italia, Sellia, en la región sureña de Calabria, ha aprobado una ordenanza que establece la «prohibición de morirse» a sus vecinos, la mayoría ancianos, con el fin de frenar la despoblación y amortizar sus servicios sanitarios. Davide Zicchinella incluye en el texto los incentivos y regulaciones que ofrecerán a los ciudadanos que cuiden de su salud, según ha publicado el periódico La Stampa.
Zicchinella, ha abierto un centro de salud para que todos los ciudadanos de Sellia puedan realizarse controles y chequeos periódicos a fin de mantenerse sanos.
El alcalde presume de que su iniciativa ha sido apreciada y en solo un mes de actividad, 100 personas han acudido para someterse a pruebas médicas.
La administración pública ha puesto en funcionamiento un servicio de autobuses para que los residentes en Sellia puedan disfrutar del centro termal de la provincia.
Sellia tiene unos 500 habitantes y el 60% de estos tiene más de 65 años.

